sábado, 31 de octubre de 2015

Caricatura literaria dedicada a Isaías Joel Villatoro


En Huehuetenango, Guatemala, le dedicaron la tradicional Serenata del Día de Los Santos del año 2015 al Locutor Isaías Joel Villatoro, personalidad cuya voz que ha hecho historia en la locución nacional, oriundo de este bello paraíso en la tierra.
Yo, fabricante de caricaturas literarias y que unas horas antes había escrito una para reír de esta tradición única en el mundo,  al aprestarme a leerla  en "El Portal de los Bohemios", como le pusieron a este lugar de la Rotonda del Boquerón a partir de una broma que le hice a mis amigos que allí se reunían, cuando Don Paco Mendoza tuvo allí su barbería y se reunía típicamente para tomar café con sus amigos de la época, Don Luis Hernández y Don Héctor Leonel Álvarez, me di cuenta que estaba por allí el homenajeado, por lo que me apresuré a improvisarle también una pequeñísima caricatura que ya no pude leer, dado que se retiró muy rápidamente y cuando me brindaron el espacio ya no fue posible que la escuchara, por lo que opté por reservar su lectura ante él, en una ocasión posterior, si Dios nos tiene vivos.
Pero para que las letras entre borrones en mi escritorio no se pierdan, las transcribo, aunque no haré promoción alguna de este escrito.  Sin embargo, si por casualidad el mismo es descubierto por algún peregrino virtual en Internet y le llegan con el chisme al homenajeado, quien no me conoce, no le será sorpresa, el día que se la recite, cuando vuelva a algún acto público por esta su tierra natal.


CARICATURA LITERARIA DEDICADA A ISAÍAS JOEL VILLATORO

I

La Serenata del Día de Los Santos
fue dedicada a la voz de oro,
si oidor de radio y tele eres uno de tantos.
la voz es del locutor Joel Villatoro

II

Mañana amanecerás con mucha hambre,
nada mejor que un delicioso fiambre,
tomarás guaro y parecerás enjaulado toro,
de goma tendrás ¡la voz de Isaías Joel Villatoro!


Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 31 de octubre de 2015

Post Scriptum:
Finalmente, pude recitarle personalmente la caricatura y compartirle el hipervínculo al homenajeado del presente post, durante la inauguración de las Fiestas Julias 2018, el domingo 15 de julio; fecha a la que corresponde la fotografía tomada por la Licenciada Mirna Cifuentes Cerrata de Cardona.

Gran pecado llevan encima. Caso negociantes de la salud.


Los fallecidos guatemaltecos por este caso y otros casos donde estas redes están implicadas, se cuentan por cientos de miles. Personas a las que se les prescribía medicamentos que en vez de sanarlos, los enfermaban. Recuerdo muchos casos, por ejemplo, diabéticos, a los que se les recetó medicamento que en vez de regularles los niveles de azúcar, les causaron un efecto contrario y les generó infartos al corazón o al cerebro. Así murió mi padrastro y algunos otros amigos que confiaron en que el sistema del IGSS los estaba curando y murieron en las calles víctimas de infartos.

Mi pobre padrastro cayó fulminado por un infarto cerebral en la subida del mercadito de Minerva; tirado en la calle lo levantó mi hermano, con el auxilio de los Bomberos Voluntarios cerca del medio día. Mucha gente pensó que esta borracho; estaba teniendo un profuso derrame cerebral (allí quedó tirada una bolsa de frutas que llevaba para la casa -¡qué ingratos!-). Luego, lo que nos hicieron sufrir, porque no murió de inmediato: las vueltas, el papeleo, la burocracia, los trámites, los chequeos, los berrinches de los enfermeros y los pilotos del IGSS, el tener que aguantarse las humillaciones por la necesidad de no poder salirse de ese sistema, nuestro familiar con la salud agravada, las carreras, la impotencia, las angustias económicas, el desconsuelo. Al final lo llevaron a morir a Guatemala, al IGSS de la zona 9. Les digo, qué duro señores, ¡¡QUÉ DURO!! Había tomado medicina para la diabetes que le subió exageradísimamente los niveles de azúcar. Se la prescribieron y proporcionaron en el IGSS. Ya hace 9 años de todo eso.

De esa terrible experiencia me quedó un gran temor por las personas que inocentemente han acudido al IGSS; pues cuando me cuentan que van a ir allí, en mi interior pienso (pero me lo callo): "van confiados en curarse una enfermedad y de allí van a resultar con nuevas diez enfermedades, hasta que los maten más rápido que lo que Dios había dispuesto" (alguno me dijo que un querido amigo periodista también murió por esta causa -o yo me lo estoy inventando-).

Pensaba que hacían eso en el IGSS para tener que ir matando a sus afiliados más rápido y hacer financieramente sostenible el sistema mediante la suspensión de pagos por beneficios del seguro social. Pero ahora, estas investigaciones del sistema de justicia guatemalteco me llevan a otras conclusiones MUY diferentes. Que en paz descanse el señor Oscar Fredy Palacios, mi padrastro, quien confió en las "conquistas de la clase trabajadora producto de la Revolución de Octubre de 1944", pero realmente resultó siendo otra víctima del glorioso IGSS. Unas lágrimas sobre su tumba.

!Cuánto llanto y dolor ocasionaron estas redes que hoy han denominado "NEGOCIANTES DE LA SALUD"! GRAN PECADO LLEVAN ENCIMA.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 31 de octubre de 2015.



domingo, 2 de agosto de 2015

Entre el huehueteco descalzo de 1970 y el huehueteco que transita con lujos en el 2015.


Esta fotografía fue subida por Carlos Maldonado al FaceBook. Posiblemente fue tomada por él durante su infancia o por su señor padre, el celebrísimo y muy respetado fotógrafo, Don Meme Maldonado. La misma, me parece, data de 1971. Se anuncia en la cartelera cinematográfica del "Monumental Cine Lilí" la película "Un amante anda suelto", protagonizada por Alberto Vásquez, Zulma Faiad, Jacqueline Voltaire, que se anunciaba pomposamente ser "a colores".

Esta foto arranca suspiros de muchos vecinos que añoran el Huehue del antaño, con el eterno argumento que "todo tiempo pasado fue mejor", con sus calles limpias. Sin congestionamientos de tránsito (¡ni carros había!). ¡Qué diferente era Huehue en aquellos años! Pura tranquilidad, paz. No había homicidios, ni asaltos.

Sin embargo, nadie quería en aquellos años aquél Huehue. Todo mundo rezongaba porque había una pobreza desgraciadísima. Más del 30% de la población ni tenía zapatos. Muchos de mis compañeros de la escuelita primaria eran descalzos, al grado que nuestras maestras decían algo como: "¡Para la actividad de mañana, deben venir con los zapatos bien lustrados y los descalzos, con los pies bien lavados!".

Había tiempo para todo, al grado que a las 4 de la tarde, muchas de las señoras tenían tiempo para reunirse en alguna casa de cada cuadra, para tomar café y "ponerse a pelar a la gente"; pues no había mayor cosa qué hacer en aquella ciudad en el atraso, el sudesarrollo y a kilómetros del progreso del resto del mundo.

Ahora en Huehue, el tiempo no alcanza; se tiene acceso al progreso mundial y los problemas son derivados de la riqueza. Mucho vehículo: son tantos que ahora se reporta mucho robo de automotores y motocicletas. Mas en la pobreza de aquellos tiempos ¡¿qué se iban a robar?! ¡Ni gente había en las calles desoladas! Por tanto, tampoco había basura tirada y vivíamos en la tacita de plata. Si ni para comer había, mucho menos basura para tirar. Muchísimo menos, contaminación y polución.

Todo tiempo tiene sus pro y sus contra. Sus ventajas y desventajas. Sus beneficios y sus costes. Ese fue el Huehuetenango que recibimos los niños de aquellos tiempos. A nosotros nos ha tocado entregar el progresista Huehuetenango a las nuevas generaciones, con relativamente mayor progreso y mucha riqueza, al grado que no cabemos, pero con sus tragedias también.

Ahora la gente se enferma, pero no por ser pobres, sino por ser ricos. Las personas se enferman por problemas por el exceso de comida: por obesidad, por exceso de colesterol malo y triglicéridos. Enfermedades psicológicas por exceso de trabajo. Hay mucho accidente de tránsito y mucha gente se queja que ya no puede circular en su carro (pura riqueza).

En suma, la fotografía dice mucho y presenta el contraste entre el huehueteco descalzo de los años 1970 y el huehueteco que transita en las mismas calles en microbus, vehículos lujosos o motocicletas en el año 2015.

Dependerá del estado de ánimo de usted, la amargura y pesimismo o el júbilo y optimismo que despierte este post; pero como siempre, sus comentarios vertiendo su veneno o la dulzura de su corazón, serán bienvenidos.
Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 2 de agosto de 2015

jueves, 23 de octubre de 2014

Mercadito Peatonal “LA UNIÓN”

La geografía urbana de la Ciudad de Huehuetenango ha cambiado. Me parece que el proceso es irreversible ya, para el área comprendida en lo que por muchas décadas fue el Parquecito "La Unión". Al respecto, extraigo del último párrafo de la página 207 de la Monografía del Departamento de Huehuetenango del Lic. Adrián Recinos, un fragmento donde se describiera cómo lucía dicho espacio en los años 1910:

"... Un viejo y angosto portal que cerraba el cuadrilátero por el sur y daba abrigo a otra serie de tiendas de comercio, fue derribado hace muchos años, dejando así comunicada la plaza principal con la plazoleta y jardín que se extienden frente a la iglesia parroquial y la Escuela de Niñas No. 1. Durante muchos años fue esta plaza el mercado público, hasta que, siendo Jefe Político el General Don Mariano Serrano Muñoz, se puso al servicio un Mercado Municipal construido hacia el oriente de la ciudad y que es bastante para sus necesidades".

Retomando la escritura en mis manos; hoy, en el año 2014, dicha área ha retornado a sus usos anteriores al siglo veinte; un pequeño mercadito que alegremente luce cubiertas multicolores, donde las bancas de cemento sirven como sillones ejecutivos de los diferentes puestos comerciales a la usanza de los "tianguis" de la época precolombina y que en los vocablos de la época denominan los vecinos de estos tiempos, "champas". La acera funge con efectividad como área de despacho de sinfín de delicias que se guisan en cocinas rodantes que se instalan, desde el ocaso hasta la media noche. Tales manjares, con fruición son degustados o devorados, según se vea, por los exigentes comensales que debidamente asentadas voluminosas posaderas en banquitos plásticos sin respaldo, se deleitan de copiosas comilonas y de quienes de vez en cuando, escapa algún indiscreto eructo, escenario muy digno para maravillarse.

Al lado poniente del área en mención, se ubica un área jardinizada, flanqueada por proveedores de servicios de taxis, con sectores debidamente numerados o según se considere, como parcelitas bien etiquetadas en lo que anteriormente fue la calle pública, con derechos adquiridos en propiedad y transferibles a título oneroso mediante instrumentos jurídicos o por herencia y por el área intermedia entre los jardines y las edificaciones formales, que durante décadas tuviera el propósito de acera o área de caminamiento para peatones, debidamente instalados, locales comerciales, construidos con armazón de estructura metálica, que inicialmente fueron de un sólo lado; sin embargo, paulatinamente, algunos propietarios o arrendatarios de los establecimientos formales, paulatinamente han ido sacando de sus propios locales al estrecho espacio, exhibidores de sus productos, especialmente de buñuelos, jaleas, turrones, dulcitos de horno, conservas o encurtidos y algunos otros deliciosos antojitos .

Es en este estrecho espacio, donde el comprador curioso, puede adquirir variadas artesanías nacionales e internacionales y productos importados de remotas tierras como la China y otros países, lo cual demuestra el cosmopolitismo y vigor de la ciudad, todo en un estrecho callejoncito de menos de 100 metros de longitud, donde puede pasar una sola persona a la vez, evocando un poco, al Mercado San Camilito que conocí hace años, allende la Plaza Garibaldi en la Ciudad de México.

Dicha área rebosante de vitalidad comercial, en el pasado pública y que, atendiendo a asuntos eminentemente consuetudinarios ha pasado a constituirse en propiedad debidamente lotificada, con el ejercicio de derechos privados posesorios (según se cuenta, a la usanza de los descubridores de América, mediante simple declaración de "este pedacito es mío"), transferibles ahora también, previa negociación financiera o por herencia, se denomina MERCADITO PEATONAL "LA UNIÓN". En recuerdo de lo que en la mente del colectivo popular de la Ciudad de Huehuetenango, fuese el otrora romántico Parquecito "La Unión", donde alguna que otra alma huehueteca fuese concebida, del siglo veinte.

Se admite todo tipo de comentarios, especialmente los orientados a corregir y/o mejorar la redacción, alguna imprecisión , impuntualidad o descripción y relato del presente artículo.

También se agradecerá, a manera de documentación, algunas fotos del área en diferentes momentos del día, aprovechando la tecnología de la época presente. Asimismo, el presente texto puede ser compartido, modificado, transferido y reproducido, con la única condición que se reconozca a Edwin Rocael Cardona Ambrosio, los derechos a título gratuito, como autor del nombre "MERCADITO PEATONAL LA UNIÓN".

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 23 de octubre de 2014.

viernes, 3 de octubre de 2014

¡¡Profesionales universitarios para vestir santos!!


(San Faustino de Brescia. Año 122. Santo patrono de los solteros).

(Artículo dedicado a mi señora madre, Doña María Ambrocio de Palacios, quien encuentra regocijo en la lectura).

La realidad mundial demuestra que la teoría de población de Thomas Robert Malthus era incorrecta.  Este pensador inglés afirmaba que cuando las personas, especialmente la gente pobre, cuentan con los medios para proveerse subsistencia, lo primero que hacen es ponerse a tener hijos, con lo que la cantidad de población crece mucho más que la cantidad de alimentos disponibles, por lo que en vez de generar más riqueza, se genera más pobreza; ergo, aumento en la cantidad de personas pobres.  

Dado que en aquellos tiempos, finales del siglo XVIII e inicios del XIX, las familias proletarias eran numerosas, sugería que debía enviárseles a vivir a terrenos pantanosos y nada saludables, para que la naturaleza, de manera espontánea se encargara de exterminarlos.    Según Él, debía propiciarse la reaparición de epidemias, mediante el hacinamiento de la gente pobre y debía desestimularse y ver con malos ojos a aquellas personas que descubrieran nuevos métodos para curar enfermedades y mejorar la calidad y esperanza de vida de la población.   Las guerras constituyen un mecanismo excelente para equilibrar el número de seres humanos habitando la faz de la tierra.  La miseria es una ley natural contra la cual es inútil actuar.

Ahora, más de 200 años después de Malthus, observaciones estadísticas, correlacionando  la tasa de fecundidad (número de hijos por mujer) y el producto interno bruto por persona (PIB per cápita), han demostrado que cuanto mayor es la cantidad de riqueza  (aumento de bienes y servicios sin intervención del Estado) y mayor es el nivel de educación de cada persona,  menor cantidad de niños nacen.  A ello se le ha denominado “la paradoja  demográfico-económica”.

Hay otros elementos adicionales a considerar, por los cuales dicho fenómeno no tiene regularidad en forma absoluta; por ende, no puede considerarse como Ley Económica.  Sin embargo, la evidencia empírica (la realidad) demuestra contundentemente la invalidez  de la visión malthusiana.

Estas reflexiones vienen  a mi mente a propósito del  texto que una distinguida profesional universitaria de este Departamento de Huehuetenango, en Guatemala, colocara en Facebook y que me llamó mucho la atención, el cual  reza: 

“No le debes a nadie una explicación de tu soltería.
Si es que estás soltero en este momento, eso no es asunto de nadie. Estar sólo no es un trastorno de la personalidad. Eres libre de estar en una relación o no. Además, eres mucho más que tu estado civil y la soltería es una de esas etiquetas sociales que a nadie realmente debería importarle”.

Con mucha seriedad, medio en serio,  medio en broma o a manera de payasada, no sé con qué criterio considere usted apreciable lector, coloqué los siguientes comentarios al respecto, los cuales considero que vale la pena compartirle en este espacio, a manera de reflexión, dentro del contexto de la realidad de nuestras sociedades de las primeras dos décadas del siglo veintiuno. 

“Está en la cola de un venado conquistar el corazón de mujeres de tan singular abolengo, con una preparación intelectual y académica de tan alto calibre, Licenciadas con graduación de Maestría: ¡Padre Celestial! 

Sencillos requisitos mínimos para los pretendientes (los defensores del enfoque de género aplicarán la aberración de decir: “los pretendientos”). Caballero guapo, bien plantado, físicamente bien saludable, cortés, mental y emocionalmente saludable, complexión atlética, honrado, trabajador y decente, heterosexual. Al menos: uno o dos doctorados; entre 18 y no más de 25 años; no se acepta menores de edad, pero tampoco viejos amargados a los que hay que estar soportando; poseer caudal financiero con capital mínimo de un millón de quetzales o 150 mil dólares (dijimos capital, no activos -son fondos libres de deudas-); buena gente, servicial, atento, caballeroso, que pueda efectuar todo tipo de labores domésticas, con buenas destrezas industriales, amante de la academia y la filosfía y además de eso: ¡¡FIEL!!. 


No es que nuestras Licenciadas no sean capaces de conseguir pareja; el problema es que en nuestra sociedad no existen suficientes caballeros que den esa altura; las trastornadas no son ellas. Simplemente no están muy interesadas en estar manteniendo... trastornados.

¡Ah! y se me olvidaba decir que lo mismo aplica para nuestros Licenciados, solamente que a la inversa. 

Sencillos requisitos mínimos para las pretendientes (los defensores del enfoque de género aplicarán la aberración de decir: “las pretendientas”). Dama bellísima, con medidas del estándar de la Venus de Milo, físicamente bien saludable, cortés, mental y emocionalmente saludable, honrada, trabajadora y de modales refinados, heterosexual; se es más flexible en este caso: al menos una licenciatura; entre 18 y no más de 25 años; no se acepta menores de edad (todavía tienen viruta en la cabeza), no más allá de 25 años (por razones... obvias); poseer caudal financiero con capital mínimo de medio millón de quetzales o sesenta mil dólares (-dijimos capital, no activos -fondos libres de deudas- que se pague sus costos sola y que no esté jorobando pidiendo pisto); buena gente, servicial, atenta, toda una dama, que pueda efectuar todo tipo de labores domésticas y con buenas destrezas en otros campos de la vida; amante de la ciencia en general, la ciencia de las finanzas y la filosofía y sobre todo: ¡¡FIEL!!. 

No es que nuestros Licenciados no sean capaces de conseguir pareja; el problema es que nuestra sociedad no tiene la capacidad de proveer el recurso humano requerido suficiente de damas que den esa altura; nuestros Licenciados (y próximamente nuestros Ingenieros graduados de la Universidad de Occidente Extensión Huehuetenango) no son trastornados. Simplemente no están muy interesados en estar manteniendo... trastornadas”.

Considero que el marco anterior, entiéndase por un lado,  incumplimiento en los requisitos por parte de los candidatos (la no calidad según Phil Crossby –en este caso no calidad de gente-) y,  por el otro lado, el potencial en la generación de riqueza (adicionalmente a los ahorros acumulados) y el alto nivel educativo de los profesionales universitarios (originadores de nueva alcurnia),  explica en gran parte, mas no en su totalidad, el hecho que dichos profesionales huehuetecos de nuestros tiempos no propendan a la formalización de compromisos en aras de disfrutar del privilegio que les otorga la Constitución Política de la República de Guatemala en sus artículos 47, 48 y 49.

Dado que en muchos casos, ven en este privilegio más bien, una amenaza para su bienestar; aunque ello signifique que muchos (y  muchas me dirán también los defensores del enfoque de género –degénero-), celebren cada 15 de febrero a San Faustino, Santo Patrono de los solteros y  los entierren finalmente,  al término de una gran longevidad, con palmitas y los envidiosos de su felicidad (enmascarando su desdicha en pretendidos  “buenos consejos” por el bienestar de su “amigo” o familiar profesional), anden proclamando a los cuatro vientos, como se dice en estas tierras, que “¡¡son profesionales universitarios que se quedaron para vestir santos!!”.


Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 3 de octubre de 2014.

Notas.
Pisto. En Guatemala le decimos “pisto” al dinero; sustantivo. En México, “pistear” es un verbo relacionado con la ingesta de bebidas espirituosas.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Piús iks pont.

Fotografías:  Edwin Rocael Cardona Ambrosio

Desde que tengo uso de razón, ha despertado particular fascinación en mí,  la inscripción en el frontispicio de la Santa Catedral de Huehuetenango y, dado que recientemente Don Héctor Leonel Álvarez Galindo ha publicado un artículo titulado “Apuntes sobre la catedral de Huehue”, quisiera añadir alguna nota, más anecdotaria que en cualquier otro sentido.

Al ir conociendo poco a poco las primeras letras, fina y cariñosamente conducido por mi distinguidísima maestra, Profesora Alba Marina Andrino Nufio de Ríos (de todos mis respetos y homenajes), pude ir deletreando una a una las letras, balbuceando su sonido.   Cuando pude articular, por fin, las palabras, me di cuenta que estaba leyendo correctamente, pero lo que allí estaba escrito me dejó más en la luna y medio lo comprendí décadas más tarde.  El texto que aparece, textualmente reza:

“PIUS IX. PONT MAX. DEFINIV DOG E. INMAC B. MARIAE V. CONCEPTIONE DIE VIII DE-OMDR ANNO DOM M.DCCCLIV”

Durante mi infancia y aún hoy, siempre que paso frente a tan sagrado monumento de la Santa Iglesia Católica Romana, resuenan en mi mente mis balbuceos infantiles:  “piús iks pont max definiv dog e inmac b mariae v conceptione die vi i i de omder ano dom eme d se se se liv”.

Intentaba interpretar qué mensaje secreto habría en la inscripción.  Me dio lugar a pensar en el Instituto Alejandro Córdova, conocido por sus siglas, INMAC. Hasta por allí, alguna palabra que me pareció por su pronunciación una herejía. Y cuando aprendí inglés, imagínense, “dog”.  Pero por décadas, nunca pude descifrar diáfanamente el mensaje en cuestión y no se me ocurrió preguntar, por miedo a evidenciar mi profunda ignorancia de algo que talvez era muy sencillo.

El Lic. Daniel Cordero de Bordejé, profesor de nuestra Universidad de Occidente, durante su visita a Huehuetenango me explicó que el mensaje estaba en latín, con el propósito de dejar constancia de algún acontecimiento importante.  Muchas palabras de las cuales consta la inscripción son solamente fragmentos o sus iniciales y en aquél tiempo Don Daniel me leyó la inscripción en latín de forma aproximada.

Con más detenimiento me he dedicado a examinar la inscripción, lo que me ha llevado a concluir que el texto contiene la siguiente aseveración latina:

PIUS IX.  PONTIFEX MAX.IMVS DEFINIV DOGMATE E.ST INMACULATAE B.EATAE MARIAE V.IRGINIS CONCEPTIONE DIE VIII DE-CMBR ANNO DOMINI M.DCCCLIV

Cuya traducción al español contemporáneo se entendería como:

El Papa Pío 9º. Define como dogma la Inmaculada Concepción de la Bendita Virgen María, el día 8 de diciembre del año 1,854 de Nuestro Señor

Con dicha inscripción, los constructores de la Santa Catedral, han dejado constancia en tan majestuoso monumento, de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción que establece que María, la madre de Nuestro Señor, Jesucristo, fue concebida sin mancha de pecado original. Deberá recordarse que se inició la construcción de dicho templo en 1,867 y se finalizó el 8 de diciembre de 1,874 (en el 20 aniversario de la efeméride). 

Cuestión aparte, en mi mente han quedado vívidamente grabadas las imágenes y experiencias de los festejos por la celebración del primer centenario de la Catedral en 1,974, que tuvo como corolario, la quema de un castillo de luces, como no se ha vuelto a ver  en la ciudad.

Dicho dogma fue proclamado por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1,854, mediante la Bula “Inefabilis Deus”, que en su texto conducente reza:

...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles...

De esa cuenta, también se agregó a las Letanías a la Santísima Virgen el verso que reza:

Reina concebida sin pecado original”.

La leyenda en la actualidad se encuentra grabada con letras rojas, siguiendo el trazo del bajorrelieve, me imagino, tal como fue diseñado originalmente, salvo en el 6º. Tramo de izquierda a derecha, donde las letras solamente están pintadas sobre la pared sin el labrado. Acá hay algo que me llama la atención, dado que de siempre he observado en dicho segmento que está escrito  “OMDR ANNO”,  reitero, sin el bajorrelieve.

En la Monografía del Departamento de Huehuetenango, escrita por el ilustre Lic. Adrián Recinos, se hace referencia a los daños que sufriera este edificio en el año de 1,902;  efectuándose las reparaciones entre los años 1,907 a 1,909.  Ha de haber sido en aquellos años que el bajorrelieve se perdiera ya que yo recuerdo que antes del terremoto de 1,974 ya estaba así, por lo que posiblemente, a falta de conocimiento, trató de reconstruirse la inscripción por lo que pareciera haber dicho, pintando solamente “OMDR ANNO”.  Sin embargo, si se toma en cuenta que el texto es contínuo, forma parte de las letras que le preceden: “DE-“, con lo cual se lee: “DEOMDR”, lo cual no quiere decir nada en ningún lenguaje; mucho menos en latín.

Sin embargo, examinando el contexto del mensaje, se nota claramente la pretensión de escribir la fecha de la proclamación del Dogma, el 8 de diciembre,  mes que en latín se escribe “DECEMBRIS”, que también en dicho idioma se dice, al igual que en inglés “DECEMBER”, atinente al décimo mes del calendario romano y que puede abreviarse “DECMBR”, lo cual me lleva a deducir que en el texto en el sexto segmento de la Santa Catedral de Huehuetenango debiera ser: “CMBR ANNO”, con lo cual queda muy legible en latín lo que en español significaría “Diciembre Año”. 

La posible confusión es comprensible, si los restauradores hubieran encontrado solamente restos del revestimiento y elementos del bajo relieve, porque de restos de  la “C”, pudiera pensarse eran de una “O” o de la “B” pudiera haber sido una “D”.

Asimismo, examinando monedas conmemorativas e inscripciones en latín de esa época, es necesario resaltar que el nombre del Santo Padre Pío Nono en latín se escribía "PIVS", dado que el sonido de la letra "V" suena como una "U". Aunque son cuestiones puramente accidentales y que en nada incrementan o decrementan la fe, vale la pena, de vez en cuando, darles una revisadita.
Edwin Rocael Cardona Ambrosio.

Huehuetenango, 24 de septiembre de 2014.

Post Script: 
1) Les cuento, las fotografías las tomé hoy 24 de septiembre a las dos y media de la tarde. Se ve muy linda la combinación de colores del Santo Templo con el cielo de color "azul cielo" y las nubes de color "blanco nube".
2) Puede apreciarse una fotografía con buen acercamiento de la bellísima imagen de la "Virgen de Concepción", a quien desde hace siglos se consagró la ciudad de Huehuetenango, al grado que el nombre oficial del municipio en los catálogos nacionales desde antes del siglo XVIII fue "Concepción Huehuetenango", en la página oficial de la Diócesis de Huehuetenango: http://diocesishuehue.org/

viernes, 29 de agosto de 2014

Error político expulsar a personas diferentes.

¡¡GRAVE ERROR POLITICO DEL ALCALDE de San Juan La Laguna, en el Departamento de Sololá, al azuzar a sus conciudadanos para expulsar a un grupo que le caía mal!! ¡Condenable acción de haber expulsado a un grupo de personas por diferencias religiosas! Una manifestación de los errores de la democracia, variedad de tiranía de las mayorías en contra de las minorías. La Constitución Política de la República de Guatemala, violentada en el artículo pétreo 140. Asimismo, el Consejo de Ancianos de San Juan La Laguna, en el Departamento de Sololá, se pasó por el arco del triunfo, toda la parte dogmática de la Carta Magna. Demostrado también que cualquier ser humano con sentimiento de inferioridad, sin importar a qué grupo étnico pertenezca o en qué región del mundo resida, propende a ejercer discriminación.

Es el desamor el causante del sufrimiento en las naciones de la tierra. Baste recordar que el proceso de conquista española se facilitó, precisamente por las discriminaciones mutuas, debidas a la rica variedad multiétnica existente en la Guatemala precolombina y el ansia de cada pueblo de envidiar al pueblo vecino y ambicionar quedarse con sus riquezas -codicia, natural en los seres humanos-.

Guatemala reaparece ahora en el escenario mundial, como un país donde reina la intolerancia hacia los inmigrantes; donde la gente no evidencia el mínimo respeto a los más elementales derechos individuales del ser humano.

¿De dónde se va a tener la fuerza moral para solicitar solidaridad para nuestros paisanos guatemaltecos en otros países del orbe? Disculpen amigos, pero no sólo estamos pasando en Guatemala por tan graves limitaciones económicas, conflictividad política y un alto nivel de delincuencia, atinente a tan amplio espectro de acción del gobierno estatal y municipal, interferiendo las libres actividades sociales, desviando la riqueza de las mayorías hacia las bolsas de unos pocos y ahora, un ingrediente más al caldo. ¿De dónde vamos a salir los guatemaltecos adelante, si no comprendemos que para generar riqueza y salir de nuestro estado natural de pobreza, es necesaria la cooperación pacífica entre pueblos, donde nuestras diferencias son las que precisamente nos enriquecen y permiten el pleno desarrollo de nuestras potencialidades?

Para el caso de los habitantes de San Juan La Laguna, lamentablemente, una pobreza más aguda les espera, pues no será precisamente un atractivo para el resto de la sociedad mundial acercarse a desarrollar procesos de intercambio con "esa gente" y, en tal sentido, es lastimoso, dado que en estos casos se tiende a generalizar y habrá muchas personas que jamás estuvieron involucradas en estas decisiones colectivas, que pagarán injustamente con pobreza y con vergüenza, la maldición de vivir entre intolerantes, racistas, incapaces de controlar sus emociones y su sentimiento de envidia y a saber qué más pulsiones.

No será precisamente un orgullo el confesarse originario y/o vecino de San Juan La Laguna; herencia maldita legada por esta generación de sanjuaneros a las inocentes cuatro generaciones subsiguientes.

Finalizo recitando el título de un artículo que publiqué anteriormente.

"En el mundo, no existen personas ni razas superiores e inferiores, solamente personas diferentes".
Edwin Rocael Cardona Ambrosio. 
Huehuetenango, 29 de agosto de 2014.

miércoles, 27 de agosto de 2014

¡¡Mataron a mi amigo..., EL PASTOR!!


¡¡DICE QUE LE DIERON BOCADO -veneno- A MI AMIGO..., EL PASTOR!! ¡¡Qué triste!! ¿¡¡Hasta dónde llega el odio de las personas!!? 
El animalito siempre estaba hasta el tercer nivel y solamente salía a ladrarme y yo le silbaba para que saliera. Tan malvados; ¿Qué daño hacía el pobre animalito..., EL PASTOR? Nunca salió al primer nivel; jamás pudo haber mordido a nadie.

Anoche, al salir de la universidad, pasé silbándole como siempre..., no salió. Pensé que estaba enfermo, pues acostumbrado que estaba a mi silbido por años, a veces no salía a cumplir con su cometido, ladrarme y anunciar que yo estaba pasando, aunque cuando se enfermaba, tampoco estaba interesado en estar proclamando anuncios. Me ponía yo contento cuando ladraba, señal inequívoca que estaba de salud pletórico. Esperaré oir de vez en cuando, los latidos de su fantasma, especialmente cuando pase por la noche, lo cual escucharé con alegría: señal que su alma estará jubilosa. 
Talvez, de vez en cuando, le pase silbando. Ha sido una amistad de años entre humano y bestia.
Dicen que las bestias no tienen alma, pues son desalmadas, son bestias. Yo pienso que talvez no, que sí tienen alma, porque aman, porque son nobles, porque cumplen fielmente con su misión de despertar ternura en su ferocidad, tal cual era EL PASTOR. 
Estas inocentes criaturas, nuestros hermanos, porque compartimos el privilegio de LA CREACIÓN, considero que sí tienen asegurado el cielo: ¿pues qué daño pudo hacer EL PASTOR, hasta allá en el tercer nivel, en la terraza de su casa?
Que en paz descanse nuestro fiel amigo..., EL PASTOR. Lo que sí es cierto es que ESTOY MUY TRISTE, por el destino final de nuestro amigo en este mundo. Unas lágrimas y un nudo en la garganta por la muerte de mi amiguito, EL PASTOR. 
Y estoy llorando acá en mi oficina, solito; talvez no por EL PASTOR, o talvez sí por él. Con su muerte se manifiesta tanto odio en el corazón de seres humanos, que hasta se tomaron el esfuerzo de lanzar algo envenenado hasta más de ocho metros de altura, para ensañarse con animal indefenso. ¡Hasta dónde puede llegar el humano de envidiar la felicidad de un animal! 
Precisamente, anoche coloqué un post relacionado con la envidia  FaceBook, basado en la afirmación de José Ingenieros:  "El envidioso es la única víctima de su propio veneno; la envidia le devora como el cáncer a la víscera; le ahoga como la hiedra a la encina".

Que Dios se apiade del corazón y el alma de las personas que envenenaron a nuestro amigo. No sabemos qué sufrimientos padecen sus corazones, que decidieron mitigar un poco su propio infierno interior, quitándole la vida a un animal indefenso. 
Para mientras, premio dieron a nuestro noble amigo, quien ahora descansa en un prado verde con margaritas, en los Jardines del Señor.
(Aclaro, EL PASTOR, no era mi perro, era perro de mis vecinos, la familia de Don Ferdy Sáenz, pero fuimos buenos amigos, yo desde la calle, él, desde su terraza allá en las alturas).

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 27 de agosto de 2014.

martes, 8 de julio de 2014

Caricatura Literaria al Programa Clorofila en Radio.


I
En el día en que a Brasil le cayó la sal,
nos reunimos en el Salón Municipal;
la vida sus senderos hila,
belleza el conversatorio en Clorofila.

II
De Huehue se discute la vida,
a Don Axel y Don Lencho, el grupo de patojas no olvida,
pues el hombre se dice es como el oso
y este par tan feo, por ende, tan hermoso.

III
Antes la bella señorita ansiaba llegar el lunes,
solamente para recibir las flores de Don Axel Funes
y otras esperando que las tardes lluevan,
tan sólo para escuchar los versos de Don Lencho Esteban.

IV
La marimba huehueteca desgarra el corazón en mil pedazos,
mucho guaro hace vacilantes tus pasos,
cuídate y deja de beber tanto tequila,
pues a hablar babosadas .... ¡Puedes ir a parar a Clorofila!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 8 de julio de 2014

domingo, 6 de julio de 2014

Caricatura Literaria a Margarito Granados. Durante los Juegos Florales 2014.

I
Disfrutado hemos de cantos señoriales,
versos de tiempos inmemoriales.
Mis sienes se cubren ya de hilos de plata,
parece que el tiempo es algo pura lata.

II
Saxofón provocador de lágrimas,
tan sólo de Poncio relajan ánimas,
pellejo erizo de la cabeza a los zapatos,
el joven músico, nada que ver con Pilatos.

III
¡Oh, it’s a very important business!
Visto hemos El Lago de los Cisnes,
de palmípedos talvez sólo un patito,
bueno es caricaturizar a Don Margarito.

IV
En Guate de moda se pusieron las granadas,
en Huehue homenajearon a Margarito Granados.
No puede faltarle el copete sobre la frente,
corbata adornando su timbita de buena gente.

V
Osó escribirle unos sonetos a la muerte,
menester a todo ser humano correr tal suerte;
las barbas de chivo afeitadas están,
sólo perdura el mostacho de Genghis Khan.

VI
En 2014 le dedicaron los Juegos Florales,
que remata en esta tertulia de tamales.
Cuida de no engolosinarte con el delicioso recado,
no sea que al final… ¡Termines embotado!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 4 de julio de 2014

martes, 17 de junio de 2014

Motocross en el Teatro Nacional. (Caricatura Literaria).

¡A celebrar la religiosidad en los prostíbulos!
¡A ejercer la prostitución en las iglesias!
¡A servir los banquetes en los inodoros!

¡Hágase del dos en las mesas de los comedores!
¡Vístase de lona y zapatos de campo en los auditorios!
¡Acúdase con frac y smoking a cultivar los terrenos!
¡Festivales de canto y ópera en las motopistas!
¡Los teatros son usados ahora para el motocross!
¡Todos invitados a caminar con la cabeza!
Que hoy… ¡¡Pensamos con las patas!!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 17 de junio de 2014

lunes, 16 de junio de 2014

El poder de la sociedad.


“… nada nos impide, si lo deseamos, edificar una sociedad basada esencialmente en la cooperación voluntaria para organizar tanto la actividad económica como las demás actividades; una sociedad que preserve y estimule la libertad humana, que sepa mantener el lugar del Estado, y convertirlo en nuestro servidor y no en nuestro amo”.
Milton Friedman.[1]

I.            Fenómenos admirables en la naturaleza


Los seres humanos muchas veces no somos conscientes de tan grandes cosas existentes en el universo, dado que diversos fenómenos conservan un carácter  normal o aparentemente inmutable.  Baste  reflexionar solamente acerca de que no es usual el ponernos a observar la maravilla de las estrellas y de la variedad de sus colores y la matemática de sus destellos.

Tales fenómenos nos han acompañado a lo largo de la vida, desde antes que tuviésemos uso de razón, donde, de no ser por alguna anormalidad  perceptible ante nuestros limitados sentidos, a muchos, jamás nos habría llamaría la atención.  Pero ello no implica que en esos ámbitos no exista una actividad vigorosa, con sucesos extraordinarios que aún con nuestra avanzada ciencia, son explicados con ciertas restricciones. El hecho de que nosotros ignoremos algunas cosas, no implica que no existan.

De similares características se reviste el poder de la interacción de los seres humanos en sociedad, actuando a través del intercambio para poder obtener beneficios y facilitarse la vida, para hacer más llevadera la carga derivada de la figurada maldición antigua de "ganarás el pan con el sudor de tu frente", aplicando en todo lo posible, lo atinente a la propia naturaleza humana, de conseguir mejorar su estado de insatisfacción invirtiendo el mínimo sacrificio posible.

II.         El intercambio en la sociedad


Es fantástico observar detenidamente cómo los seres humanos interactúan en la sociedad, intercambiando sus bienes y servicios, entregando aquello que valoran menos en ese momento, a cambio de recibir aquello que en dicho instante valoran más; de allí que no resulte extraño el caso donde las personas intercambien vestuarios a cambio de joyas o leer adosados en los vehículos, rótulos que digan “VENDO O CAMBIO POR TERRENO”.  Las conclusiones al respecto, son evidentes.

En el caso anterior, el dueño del vehículo está expresando el valor de su objeto en términos de terreno o dicho a la inversa, está expresando el valor de un terreno en términos de vehículo o lo que en otras palabras se diría, es el precio de dichos bienes. Pero acá se presenta una dificultad, dado que al momento de compararse dichos bienes, una vez aparezca un posible interesado en el vehículo, resulte que el terreno ofertado resulte que exceda en valoración para ambos y no sea posible fraccionarlo, o que por el contrario, el valor del vehículo exceda al valor del terreno, pero que por su carácter indivisible haga imposible el intercambio.

Tales dificultades, los seres humanos las han sorteado, introduciendo un elemento adicional para facilitar el intercambio, un bien intermedio, el dinero.  De tal manera que dicho bien, se utiliza para expresar en forma cuantitativa la valoración.  A dicha expresión se le conoce como el precio en dinero de los bienes y servicios.

Es muy natural también, otra característica presente en los seres humanos, los cuales aprecian menos aquellos bienes y servicios abundantes y aprecian más los que son menos abundantes o escasos; de allí que se aprecia mucho la sabiduría contenida en los adagios populares, “la abundancia mata la gana”, “la escasez levanta el precio” y “nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”.

III.      Precios como transmisores de información


De allí que los precios cumplan una función muy importante en la sociedad, informar acerca de la abundancia o escasez de bienes y servicios o el aumento o disminución de la necesidad que los seres humanos tengan de un bien o servicio.

Ello nos lleva a comprender las razones por las cuales los mangos (frutas tropicales), bajan de precio durante el mes de marzo, mientras que su precio sube durante el mes de octubre, dado que ni para remedio se encuentra uno, salvo raras especies. Por ello, es comprensible también que muchos restaurantes incluyan en sus cartas cócteles de “frutas de la temporada”,  ya que en paraísos agrícolas como el de Guatemala, abundan las frutas, pero no las mismas a lo largo del año; abundan los melocotones, ciruelas, manzanas y otros deciduos durante las Fiestas Julias huehuetecas, pero escasean para las festividades de la Virgen de Concepción en diciembre, por lo que su precio sube.

IV.       Precios como incentivo

Ello nos lleva también a apreciar la maravilla de otra función con la cual cumplen los precios en los conglomerados humanos, servir de incentivo para producir o poner a disposición de las personas algún bien o servicio. Los precios fungen de la misma manera que las migas de pan para las hormigas o la carne putrefacta para los zopilotes; atraen. 

Por ello es que, ante la subida de precios, algunas personas se ven atraídas a producir o traer de otras partes donde abunda algo y que por lo tanto se valora menos y por ende, tiene menor precio, para venderse a más altos precios allí donde se valora más y con ello quedarse con el diferencial  existente entre lo que costó y lo que se obtuvo por la venta, a lo cual se identifica comúnmente como ganancias, que constituirán la fuente para comprar el pan que llevarán a su mesa y la de su familia; una vez más, se habrá obtenido el “pan de cada día”. 

Por ello, vemos en Huehuetenango que desde las fiestas de Concepción, hasta el “Dia de Reyes”, se comercializa uvas, manzanas y melocotones que se traen desde las lejanas tierras de California, dado que durante la época, escasean en nuestro país de la “eterna primavera”, pero son productos altamente valorados por las personas, para acompañar los tamales, preparar los ponches o como boquitas para acompañar el guaro de los brindis y degustar de los convivios.  En tal caso, la escasez de estas delicias y el incremento de la necesidad de la gente se coluden para elevar el precio y estimular la acción de los importadores. 

Sutil, pacífica y callada forma de las personas para conseguir lo que quieren, que no difiere mucho de las sutiles artimañas de las damiselas para hacer caer en sus redes a imberbes mozos.

V.          Precios como desincentivo


Los precios fungen como un medio de desincentivar la producción de un bien o servicio. Cuando los precios son bajos, deberá entenderse que la valoración del mismo ha bajado o que es muy abundante, tal el caso durante recientes décadas en el municipio de Aguacatán, Huehuetenango.  Los productores, por generaciones, buenos productores de ajo que se exportaba a los más diversos países, por ocurrencias de agencias gubernamentales internacionales, modificaron las variedades de cultivo, que las personas de otros países ya no apreciaron de la misma manera, por lo que su precio bajó, incurriendo los agricultores en pérdidas cuantiosas.

De la misma manera ha sucedido, cuando hay abundancia en la producción de café.  Los precios disminuyen dramáticamente, lo cual debe entender el cafetalero como la indicación que hay demasiado producto y que no se necesita tanto.  Por ello, constituye un gran reto para el productor, el tratar de “adivinar” cuál es la cantidad y con qué calidad, va a querer la gente dicho grano,  para así poder ganar el sustento diario y evitar perder.



VI.       Precios como mecanismo de distribución de la renta


Se requiere por tanto, de una capacidad muy especial, ya que podría afirmarse que es más fácil conquistar a una doncella de corazón inescrutable, que poder obtener cuantiosas ganancias en forma libre, pacífica y voluntaria en la sociedad.  Por ello es que, solamente aquellos que son más capaces para adivinar lo que van a necesitar las personas, en cantidad, calidad y precio, son los que se quedan con los mayores beneficios.  De allí otra función fundamental de los precios, dar a cada quien lo que le corresponde, de acuerdo con sus méritos; riqueza a quienes mejor sirven y pobrezas a aquellos cuyo aporte al bienestar de la gente es modestísimo.

VII.    Surgimiento del Estado


Debe resaltarse del párrafo anterior, los prerrequisitos para que los procesos de intercambio sean beneficiosos en los conglomerados humanos: ser libres, pacíficos y voluntarios.  Pero a veces surgen algunos que no están dispuestos a aportar beneficios a las comunidades, sino que pretenden disfrutar sin aportar, quitando a otros lo que han ganado justamente, lo cual lleva a dolorosos enfrentamientos, donde muchas veces, puede derivar hasta en pérdida de la vida.

Lo anterior ha llevado a las comunidades humanas, a crear instancias para que sea garantizado el derecho de las personas a conservar su vida, a disfrutar de los beneficios de lo que justamente se ha ganado y a que se respeten los acuerdos establecidos entre sí durante los procesos de intercambio, lo cual ha llevado a la creación de la institución del Estado y, a emplear a algunos propensos al disfrute de placeres sin aportar mayor cosa a la sociedad, para encargarse de dichas tareas, asignándoles ocupaciones para evitar acciones coactivas entre personas y administrar justicia. 

VIII.  Límites a la función del Estado


Tales funciones, debido al carácter especial de los seres humanos que inclinan su predilección por las mismas, pródigas en vicios como la calumnia, la intriga y en su caso extremo, el asesinato, coludidos en incontables veces con aquellos que se constituyen en una amenaza contra el libre, pacífico y voluntario intercambio, deben ser limitadas a aquél ámbito, que no debe ubicarse más allá, del mal necesario que de por sí, ya constituye.

Naturalmente, aquellos quienes alcancen el privilegio de servirse de la sociedad, al amparo de la institución del Estado, ansiarán siempre abarcar la mayor cantidad de aspectos de la vida de las personas, pretextando fallos sociales que ameritan ser corregidos, por lo que aducen que su presencia es necesaria en la salud, la educación, la producción, la alimentación, pretendiendo invadir hasta  la cultura y sexualidad de la gente, para lo cual esgrimen los más ingeniosos argumentos y construyen los más diversos mecanismos, entorpeciendo las libres fuerzas naturales de la sociedad y limitándola o en el peor de los casos, privándola de los beneficios del libre, espontáneo, voluntario y pacífico proceso de intercambio.

Se dice que la lucha entre el bien y el mal es anterior a la creación del universo y que los seres humanos se han constituido en el centro estratégico para dichas fuerzas en pugna, por lo que no es de extrañar que se asocie a ambos extremos, la acción libre, espontánea, voluntaria y pacífica de la sociedad; por un lado, asociada a el “ganarás el pan con el sudor de tu frente”; mientras que por el otro aparece la acción coactiva, deliberada, friccional y con soluciones controversiales de la acción estatal, asociada a el “ganarás el pan con el sudor de la gente”, centro de debates y enfrentamiento ideológico entre quienes desean arrebatar de forma sutil o descarada, de su propiedad a aquellos que la han obtenido con base en la contraprestación de bienes o servicios a la sociedad y la resistencia de éstos últimos, a ser expoliados.

IX.       Escasez artificialmente creada

Uno de los elementos más comunes que caracterizan a quienes se amparan bajo la sombra estatal, reside en la creación de escaseces artificiales de bienes y servicios con alta necesidad, a fin de lograr cuantiosas ganancias a través de corporaciones privilegiadas, imponiendo barreras a la libre movilización de bienes, servicios y seres humanos, pretextando razones de soberanía o interés nacional.

Tales ganancias derivadas del privilegio las obtienen dichas personas, a costa de la privación de la gente a beneficiarse de las bondades derivadas de la abundancia de bienes y servicios en otras partes del mundo; evitando que sus compatriotas puedan disfrutar de la riqueza que pueden aportar a las comunidades, personas de otras partes del planeta, cerrando las puertas a sus conciudadanos a la comunión y al amor, componentes trascendentales para la existencia y sobrevivencia de la especie humana.

X.          Apertura al poder de la sociedad


Sugerible es la revisión del discurso de la libertad, pronunciado por el fundador de la Universidad de Occidente, Doctor Angel Roncero Marcos, donde es resaltable lo siguiente:

Pidamos a Dios que pronto llegue el día en que el Gobierno de la República anuncie al mundo entero el siguiente comunicado: Guatemala declara unilateralmente, al menos por su parte, comercio libre con todas las naciones de la tierra e igualmente, libre entrada y salida de su territorio para todos los habitantes del planeta. Esto sí que sería la verdadera aldea global y no sólo en publicidad[2].

Solamente, permitiendo que las fuerzas del poder de la sociedad fluyan en forma libre, pacífica y voluntaria, los seres humanos pueden disfrutar de mayor cantidad de bienes y servicios, prosperar y mejorar su constante situación de insatisfacciones e inconformidades, en este mundo, donde todos los recursos son muy limitados para la insaciabilidad de la gente.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, septiembre de 2012
Publicado el 16 de junio de 2014




[1] . Friedman, Milton y Rose D. Friedman. Libertad de Elegir. 2a. Edición. Editorial Fundación FAES S. L. U. Madrid, octubre 2008.
[2] ,    Roncero Marcos, Angel. Discurso de la Libertad. Consultado el 6 de septiembre de 2012 de: http://edwinrocaelcardona.blogspot.com/2011/12/fundador-y-mentor-de-la-universidad-de.html