viernes, 6 de diciembre de 2019

Hermano Santiago Alfredo Miller Miller. Un Santo Inocente. (Un análisis en el contexto de su martirio). [ Libro por Editorial Episteme ]

 

Capítulo 1 . Esa tarde.


Esa tarde, como las tardes anteriores durante esa semana, lo encontramos con mi madre con una piocha en la mano. Seguía haciendo un boquete que llevaba algunos días trabajando para remover un antiguo pedestal de lámpara del antiguo sistema de alumbrado público que aún permanecía en la pared de “La Casa”, a casi dos metros del suelo, de pie, al lado de una escalera (Cantalapiedra, 2019) y como siempre lo hacíamos, lo saludamos:

–        Buenas tardes Hermano Santiago.

–        Buenas tardes.

Su respuesta,  acompañada con la sonrisa y rostro afable que siempre le caracterizaba y nos mostraba, cuando por más de un año, no faltó tarde que al pasar al lugar de trabajo de mi madre, no lo encontráramos frente al Centro Indigenista de Huehuetenango preparándose con el pick up para ir a la granja con los estudiantes internos o realizando alguna que otra tarea, con su gorra verde o azul y con una playera blanca o verde y su pantalón u overol azul y reitero, siempre su sonrisa, una sonrisa muy cálida, muy atenta, muy cariñosa, única, con la que fue captado en un retrato que hoy sirve para promocionar su proceso a los altares.

Al llegar cerca de la Escuela “Amalia Chávez”, se escucharon los balazos, algo como sonaban los paquetes de “cuetes” de a diez len de aquellos tiempos y a los pocos segundos, unas señoras que venían gritando:

–  ¡¡Mataron al hermano!!, ¡¡Mataron al hermano…!!

–        ¡¿Qué hermano?!

–        ¡¡Al hermano De La Salle!!

Pensé en mi interior: ¡Mataron al hermano Barbosa [nf]  por andar metido en babosadas…, lo que todos temíamos!

–        ¿A dónde va m’ijo?

–        ¡De plano se tronaron a un Hermano de La Salle! ¡Voy a ver mamita!

Y salí corriendo.

Grande fue mi horror, mi dolor, al ver el tirado el cuerpo de mi querido Hermano Santiago. Se le miraban los balazos en la espalda, especialmente los que estaban  a la altura de los riñones y la playera ensangrentada...... [ Adquiera el libro "Hermano Santiago Alfredo Miller Miller. Un Santo Inocente. (Un análisis en el contexto de su martirio)." ]

viernes, 4 de octubre de 2019

¡Ahora los niños juegan enjaulados! (En 2 episodios)



¡AHORA LOS NIÑOS JUEGAN ENJAULADOS! 
(Episodio 1).

No cabe duda que la Ciudad de Huehuetenango en Guatemala, se ha incorporado al concierto de las ciudades más desarrolladas de La Tierra.

Hemos conseguido para nuestra comunidad, sacarla del sub desarrollo, la miseria y el tiempo sobrante, de antes de los.años ochenta que nos tocó vivir.

El 99.09% de la población tiene calzado, a diferencia de la época de mi infancia, donde casi el 30% de la población era descalza. He visto que en mi ciudad, tan sólo Don German se rehusa a usar zapatos, siendo él, según yo, «El Último de los Descalzos».

Hemos hecho tan bien las cosas, que hoy en Huehue, florecen los «SHOPPING MALLs», con las cadenas de comidas más pujantes del planeta.

No hay diferencia entre la vida de Cd. Huehuetenango y Cd. De México con su Zona Rosa, Albrook en Panamá, Gran Vía en San Salvador o los más exóticos centros comerciales en Londres, New York, Seúl o Sudáfrica.

Tan pujante está todo, que hay que hacer una enorme «colota» para «sacar» del banco diez quetzales para las tortillas.

Y en esos menesteres, me entretuve a contemplar nuestra vida «de ricos» entre tanta bonanza en este «Día del Niño».

Me puse a observar a mis compañeros de cola y vi como uno de los «retirantes», meditaba, con la mirada puesta en la lontananza que llegaba a los muros de hormigón, mientras se distraía hurgando el interior de sus narices, logrando capturar algún extremo sólido asido a una solución que en química le dicen «coloidal», abundante y generosa, cual contenido de «granadilla», me imagino, con el placer de la garganta del susodicho.
Más allá, al extender la mirada, pude admirar a los niños jugando enjaulados...
(continuará, si usted así lo permite)


¡AHORA LOS NIÑOS JUEGAN ENJAULADOS!
(Episodio 2).

De mi más reciente visita a uno de los grandes «Shopping Malls» que existen en la Ciudad de Huehuetenango, en Guatemala, mi ciudad, pude admirar durante el recién pasado «Día del Niño», que los chiquitines propios y visitantes, juegan enjaulados y…, no podía ser de otra manera en ese día tan trascendental para nuestros infantes, que fueron obsequiados por sus padres o tutores con generosos tiempos de regocijo en sus respectivas jaulas.

Me recordé de mis tiempos de adolescencia y juventud en los viejísimos años 80’s, en que solía viajar a la vecina «Ciudad de la Estrella» y hacía mis deleites visitando el zoológico y me ponía a observar detenidamente por largo tiempo, el caminar de los coyotes, de un lado al otro, dentro de su confinamiento, viéndolos a través de su malla metálica (pobres animalitos, cuya naturaleza es el gran campo abierto del altiplano guatemalteco). Asimismo a un gran bisonte, que fue muy de mi curiosidad, viéndolo pastar apaciblemente, en una zona un poquito más amplia (aunque el hábitat de ellos son grandes llanuras en los Estados Unidos) y a unos monos, haciendo sus «monerías» en unas ramas simuladas de concreto y me puse a reflexionar que, jamás imaginé que un día, me detendría en la contemplación de cachorros de seres humanos, enjaulados haciendo sus  «chiquilladas».  Pero en fin, es la realidad y ante ello, lo primero es ponerse a mirar y en algún momento, describir lo que se ve o lo que se percibe.

Como usted puede apreciar en la fotografía, varios espectadores nos deleitábamos, agarrados de la malla metálica y mirando a través de ella, cómo los tiernos chiquillos hacían maromas y contorsiones y algunos se lanzaban, previas piruetas en espectaculares «clavados» en una «piscina de pelotas plásticas multicolores» , bellísimas, sumergiéndose en ellas: espectáculo muy digno de ver. Más allá, un pequeñín, ensayaba unas brazadas natatorias ejercitando el estilo «crawl», muy «refrescante» entre pelotas verdeamarillas rojiazules y acullá, una preciosa niñita rubia, de preciosos ojos azules y tez blanca cual porcelana,  yacía entre las olas de pelotas, sumergida; solamente su bellísima carita asomaba entre los centenares de livianos baloncitos, que sólo una vista muy observadora hubiese reparado en su existencia.

Me recordé del gran «yacaré» que yacía oculto en el pantano artificial del zoológico de Tuxtla o del gran hipopótamo que yo bauticé como «el abuelito», en el zoológico de Chapultepec:  sus papás, aprecié, la habían dejado en la jaula, mientras estaban de «shopping» por el segundo nivel, adquiriendo las más exclusivas creaciones de diseñadores franceses o italianos, lugar no apto para esta tierna «muñequita de porcelana» , por que como aún se dice en nuestra cosmopolita y rica ciudad, «los güiros cómo joden y no se están quietos»;  claro, «son güiros».

Con todo ello, me puse a pensar con tristeza, el gran atraso y pobreza que nos tocó vivir y por cuya salida luchamos, para un día, lograr ver a las nuevas generaciones, disfrutando de los frutos de la riqueza que se degusta en las más grandes y vanguardistas ciudades del mundo.

Volví a vivir en mis recuerdos, los momentos en que recorríamos las márgenes del Río Selegua, allende las Ruinas de Zaculeu, por lo cual decíamos de él, «el Río’e las Ruinas».  En aquellos tiempos de miseria, no contenía la riqueza de los drenajes de Chiantla y Huehuetenango, al grado que contenía abundancia de peces y una rica fauna que pululaba entre los sabinos y sauces llorones.  Éramos tan pobres que teníamos que quitarnos la ropa y ponernos alguna calzoneta y si no, en calzoncillo y las niñitas en calzón y playera y desde la gruesa rama de un árbol, usado a manera de trampolín, previa pirueta nos lanzábamos a lo más celeste de alguna profunda poza, para acariciarnos con las carreras del nado de peces multicolores y salíamos de ahí todos colorados y temblando por la gélida temperatura del agua, para zambullirnos otra vez; pero sin el privilegio de estar enjaulados.


Afortunadamente, hoy, con la semilla de nuestro esfuerzo, ya cosechamos  los frutos de nuestra incorporación tecnológica, de lo cual, reconozco mi responsabilidad personal, ya nuestros pequeños no deben «sufrir» las grandes mojazones de agua fría, ni quitarse la ropa.  Basta solamente con quitarse los zapatitos, pues entran a la jaula con calcetines, pero con toda su ropita y a retozar en el agua virtual de pelotas y salen igualito que como entraron, bien sequitos y sin que les hagan cosquillas los pescaditos, ni con el peligro de ahogarse.  Tampoco necesitan ya, aprender a nadar.

Mediante las  Ciencias de la Conducta, los seres humanos han aprendido que un niño que es «abandonado por su mamá», durante la mayor parte del día, durante sus seis primeros años de vida, tiene una mayor probabilidad de tendencia a cometer crímenes o delinquir.

No sé si en el inconsciente colectivo, el enjaular a los niños de hoy para sus juegos infantiles, realmente lleva una pretensión para irlos acostumbrando a una vida de adultos en similar entorno.  Pues como se dice en el español rural huehueteco, «ya radiaron» que la gente del Consejo de Desarrollo y demás «líderes sociales» (según ellos), están seleccionando el mejor terreno para la construcción (yo pensé que para nuevos complejos deportivos o educativos), de un «centro penitenciario en Huehue»: jaulas para que sigan jugando ahí dentro de unas décadas, los niños de hoy. Talvez por eso…, ¡Ahora los niños juegan enjaulados!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 4 de octubre de 2019

Post Script:  
Si usted me da permiso, talvez publique unos pensamientos del desaparecimiento de los espantos en Huehuetenango.  Viera que casi, «YA N’U HAY».

domingo, 8 de septiembre de 2019

Licenciado es quien tiene licencia. (Una broma de clases y con clase y en la clase).



Hay licenciados clase A, B y C y obtuvieron su licencia en MAYCOM.

El participante, investiga los tipos de licenciamiento de software informático, privilegiando los productos de licencia libre, para su aplicación en didáctica e innovaciones en la educación superior.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Santa Eulalia, Huehuetenango. 8 de septiembre de 2019.

martes, 18 de junio de 2019

Diputados distritales de Huehuetenango, Guatemala 2020 - 2024

"... Las elecciones de diputados, por lista nacional, por planilla distrital, a diputados al Parlamento Centroamericano, así como las de los concejales  para las corporaciones municipales se llevarán a cabo mediante el método de representación de minorías". 
Artículo 203 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos.



Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
18 de junio de 2019.

lunes, 17 de junio de 2019

Corporación Municipal de la Ciudad de Huehuetenango 2020 - 2024

Como consecuencia de la celebración del proceso electoral 2019 en Huehuetenango, Guatemala y de acuerdo con lo establecido en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, donde se establece que:

"La adjudicación de concejales, en dichas elecciones. se hará por el sistema de representación de minorías...", el Honorable Concejo Municipal de Huehuetenango para el período 2020 - 2024 quedará integrado como sigue:

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 17 de junio de 2019

Post Scriptum:

CÓMO SE ADJUDICAN LOS CARGOS DE CONCEJALES.

El principio técnico para el "Método de Representación Proporcional de Minorías"se basa en la denominada  "Regla D' Hondt", el cual está establecido y detallado en la Ley Electoral y su Reglamento como sigue:

"Reglamento de la Ley Electoral y de Partidos Políticos. 
Artículo 126....La adjudicación  de alcalde y síndicos de cada elección municipal, se hará a favor de la planilla que haya obtenido el mayor número de votos válidos, según lo dispone el artículo 202 de la citada ley.

La adjudicación de concejales, en dichas elecciones, se hará por el sistema de representación de minorías, según se establece en el artículo 203 de la misma ley, formándose dos cuadros analíticos calificatorios: uno, para los concejales titulares y otro para los suplentes; pero si se tratare  de un solo suplente, el cargo se adjudicará a la planilla con mayor número de votos válidos.

Ley Electoral y de Partidos Políticos. 
Artículo 203... método de representación proporcional de minorías.

Bajo este sistema, los resultados electorales se consignarán en pliego que contendrá un renglón por cada planilla participante y varias columnas. En la primera  columna se anotará a cada planilla el número de votos válidos que obruvo; en la segunda, ese mismo número dividido entre dos; en la tercera, dividida entre tres, y así sucesivamente conforme sea necesario para los efectos de adjudicación.

De estas cantidades y de mayor a menor, se escogerán las que correspondan a igual número de cargos en elección.

La menor  de estas cantidades será la cifra repartidora, obteniendo cada planilla el número de candidatos electos que resulten de dividir los votos que obtuvo entre la cifra repartidora, sin apreciarse residuos.

Todas las adjudicaciones se harán estrictamente en el orden correlativo establecido en las listas o planillas iniciándose con quien encabece y continuándose con quienes le sigan en riguroso orden, conforme el número de electos alcanzado."

Referencias:
Sistema D'Hondt. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D%27Hondt

miércoles, 15 de mayo de 2019

Del cómo yo fui un día, el «ishto» que se perdió y la importancia de brindar explicaciones de ello a la comunidad.


Corría el año mil novecientos setenta y dos; en la Ciudad de Huehuetenango vivíamos aproximadamente veinticinco mil personas.  Casi todos nos conocíamos, por nombre y apodos.  Los niños jugábamos pelota en las calles y por donde yo vivía, la primera calle entre 4a. y 5a. avenidas de la zona 1, pasaba algún vehículo a cada 15 minutos, cuando más seguido.   Era una ciudad muy tranquila, pero con una pobreza descomunal.  No se vivía a la carrera como ahora.

Una tarde, uno de mis amiguitos me dijo que fuéramos a jugar al Calvario (el parquecito del Calvario tenía muchos árboles y había diversos columpios y un sube y baja).  Un lugar ideal para ir a jugar, pero "lejano" a donde yo vivía.  Mi mamá, de seguro, no me daría permiso de ir allá; mas la tentación de ir a jugar a un lugar tan delicioso fue más fuerte y tomé el riesgo de irme con mi amigo a columpiar, aunque fuera unos pocos minutos.  Era casi seguro que mi mamá no se daría cuenta de la "escapadita".

El placer de los columpios, experiencia poco usual y el sube y baja, así como las emociones de tirarnos de varias formas por los "resbaladeros" (toboganes de latón), era algo exquisitamente inusitado que cuando me di cuenta, ¡Ya estaba oscureciendo! ¿Y ahora....? Yo me había ido sin permiso de mi mamá, cosa que jamás había hecho y ella, ¡Era severísima!  Por cualquier cosita de nada, ya fuera por no saludar a alguien con cortesía o cualquier nimiedad, ya iban sobre mi los cuerazos. ¡¿Qué sería de mi el haber hecho semejante transgresión?!  Talvez perdería la vida de la gran chicoteada en manos de mi madre, pensé con horror. Mi amigo se fue a su casa. Yo me quedé en el parquecito, sin decir nada. Todo asustado. ¿Qué futuro me esperaba?  Prácticamente me quedé paralizado, hasta que anocheció.

Con gran angustia, llegué hasta donde vivía y saludé:
– Buenas noches.

Fue semejante barullo, bullas y expresiones de alegría, entre los que se escuchaba algunos "¡Ya apareció!" y salió mi mamá, con una cara donde se mezclaba la algarabía, el júbilo, el alivio, la iluminación y la GRAN IRA "por los momentos de gran susto y angustias que el «ishto desventurado» la hizo pasar".

Estimable lector, si usted pensó que una mamita amorosa, con dulces y tiernos abrazos, bellos y dulces apapachos, recibiría a este su «pequeño travieso» para darle fin a esta tierna y dulce anécdota, lamento decirle que hoy sí se equivocó.  La historia no tiene el final que usted esperaba.  Le cuento.

De inmediato me agarró mi mamá del bracito y vamos para adentro y sacó de una caja donde tenía, un chicote de los que se usaban para arrear mulas, algo grueso, de puro cuero entretejido, muy ornamental, con algunas hebras moraditas y la mayor parte de hebras grises, muy lindo y... ¡me va dando una semejante chicoteada que todavía tengo por muy memorable!  Recuerdo que entre las palabras que decía había unas como:  ¡Ishto malcriado ¿Cómo se va sin pedir permiso?! ¡Abusivo! ¡Ya no lo volverá a hacer! ¡Yo como loca va de buscarlo! ¡Ya me puso en vergüenzas con la gente! ¡Pensé que se lo habían robado!... y cosas por el estilo; pero jamás una sola mala palabra.  Fueron decenas de chicotazos en mis robustas nalguitas.  ¡Quedé bien chilero!

Luego vino una parte muy importante dentro del proceso y tal vez la que fue más difícil para mí. Brindarle explicaciones a las personas, por una razón muy importante y cuya importancia comprendí, es muy trascendental.  Las sanas relaciones sociales, porque gracias a Dios, los seres humanos vivimos en comunidades, no estamos solos y aunque sea entre envidias y caridades, entre odios y amores o entre sadismos y compasiones, en algo, todos nos prestamos auxilio, porque no es falso el adagio de "hoy por ti, mañana por mí" y mientras yo me regocijaba en los columpios, mi mamá se percató que yo no estaba y empezó a buscarme y al no estar con mis amiguitos de cerca, ya entró la preocupación, no sólo de mi mamá, sino de los vecinos y luego de mis familiares y el escándalo fue por toda la ciudad, porque "pueblo chiquito, infierno grande".  Me había desaparecido como a las tres de la tarde y regresé como a las !siete y media de la noche! Y con eso que, "...si el nene jamás se sale sin permiso", "...sólo los ishtos malcriados salen sin permiso"...

Muchas personas empezaron a dar vueltas buscándome, visitando las casas de mis diferentes amiguitos de parvulitos, por si estaba por ahí, con mis abuelitos y demás y nada..., yo no aparecía.  Fueron a la policía, me fueron a buscar al Hospital Nacional  (único que había), los bomberos dando vueltas, fue un relajo. ¿De dónde no iba yo a merecer semejante tunda? Y luego, fui instruido por mi mamá a brindarle explicaciones a cada persona que me preguntara, dónde había estado, pedir disculpas por mi falta y dar muchas gracias por su preocupación.

Fueron semanas del proceso, porque cuando alguien, especialmente señoras y señores me encontraba después de ese incidente, me decía algo como:

– ¡Qué alegre verte, te habías perdido! ¿Tu mamá andaba llorando? ¿Qué te había pasado?

Procedía otra vez, a brindar respetuosa y agradecidamente las explicaciones del caso.  De esa manera, se conservaba la paz social en el Huehuetenango de los setentas.  Había muchísimo respeto.  Y como usted comprenderá,  fue una grandiosa lección, bien aprendida para mí, que encerró una infinidad de conceptos que usted mismo enumerará detalladamente y que posiblemente aún pueda serle de utilidad en la formación de su descendencia.

En ese tiempo, no se escuchaba lo que hoy los medios noticiosos informan, relativo a la intensificación del tráfico humano, trata de personas, tráfico de órganos, turismo de trasplantes y demás industrias relacionadas con la compra y venta de seres humanos.  De ahí, la importancia de la que hoy reviste cualquier alarma de una persona desparecida dentro de las sociedades de La Tierra y cuánto más, en el muy solidario y hospitalario Departamento de Huehuetenango y especialmente, su ciudad cabecera departamental.

Durante los primeros meses de este año, se disparó la alarma en esta ciudad de casos de suicidio, lo cual generó procesos ciudadanos, especialmente en el interior de los hogares, para prevenir la ocurrencia de nuevos casos de estos.  La preocupación subsiste en los hogares y la intensificación de cuidados en las relaciones familiares sucede, dados estos temores.  Y es que se trata de una problemática muy seria, de enorme impacto social, que cuando sucede, ya perciben las personas como que está próximo a suceder un evento de estos en la familia propia, con esto de que los humanos, de manera similar a las comunidades de gorilas, tendemos a ser imitadores o a remedar, como dijera Don Bernal Díaz del Castillo.

Mas, durante las últimas semanas, se ha estado reportando desaparición de personas, fenómeno muy preocupante, especialmente porque en algunos años anteriores, las personas reportadas por las alertas implementadas por el Ministerio de Gobernación, jamás aparecieron, lo cual implica una enorme seriedad para la sociedad huehueteca.  Por ello, centenares de personas colaboran en los procesos de búsqueda y localización de aquellas personas cuya desaparición se reporta, con los clásicos como "... te estamos buscando, te amamos..." y las réplicas de consuelo típicas como "... Dios es fiel..."; elementos completamente respetables y comprensibles.

Los casos que generan más revuelo, son los atinentes a personas que se reportan como desaparecidas que tienen relación con los medios de comunicación masiva o son familiares de ellos.  Especialmente por lo que se comprende en el sentir de la ciudadanía que, "...si les pasó a ellos que son tan importantes, cúanto más nos puede pasar a nosotros que somos más vulnerables...". Se activan los protocolos de alerta institucionales Alba-Keneth  para niños e Isabel-Claudina para mujeres, aunque curiosamente, no hay para hombres, porque tal vez, como somos feos, ¿Quién nos va a querer llevar? Sin dejar por un lado, que los medios de comunicación radiales y televisivos,  comunidades de periodistas, asociaciones y en fin, medio mundo, trabaja durísimo, ayudando en la búsqueda.

Algunas horas después, el aviso:  "...Muchas gracias, ya apareció...", sin más explicaciones.  Se comprende entonces, primero, el sentimiento de alivio y júbilo para todos, que no sucedió una tragedia, al igual que sucedió con los amigos de mi madre cuando me perdí.  Pero se comprende también, el enojo por la falta de consideración del "perdido o perdida", al igual que lo sintió mi madre en aquella ocasión y mucho más, se comprende el enojo social, cuando todo mundo se pone a loquear preocupado, invirtiendo su tiempo en colaborar en la búsqueda y luego, no se le brinde una explicación de lo sucedido, porque queda una sensación de zozobra y el ambiente se llena de una serie de especulaciones y se acentúa el temor social y las personas a quienes se les brindó la ayuda, pierden credibilidad y la posibilidad de no ser asistidas en el futuro, en caso de sufrir genuinos eventos y ahora, a como están nuestros tiempos, no faltan expresiones groseras, restándole seriedad y la trascendencia que revisten, las alarmas institucionales.

De ello, veo la importancia que mi madre le dio al hecho, que yo debía explicar a quien me preguntase ¿Qué me había hecho?  En principio, es vergonzoso y muy molesto y es tal vez, lo que hace que uno aprenda bien, pero bien, la lección.  Mas, todos tenemos el derecho de cometer errores y aprender de ellos, para favorecer nuestro crecimiento. Si bien, se utilizan los masivos medios de comunicación contemporáneos, para pedir ayuda,  la misma facilidad existe para brindar, además del agradecimiento, una explicación para la tranquilidad de la comunidad. De esta manera, relacionándonos educada y cortésmente, propiciaremos nuestra convivencia en un entorno de paz social.

Con ello, les he contado del cómo yo fui un día, el «ishto» que se perdió, lo cual en cualquier familia puede ocurrir y la importancia de brindar explicaciones de ello a la comunidad.


Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 15 de mayo de 2019

Notas:
«ishto»  guat.  Niño.
«chicote» guat. látigo de cuero trenzado utilizado para azuzar equinos.
«chilero»  lindo (con ironía).
«chicoteada» procedimiento de psicoterapia, muy efectivo, aplicada a los hijos por los padres antes del último cuarto del siglo veinte.

miércoles, 1 de mayo de 2019

A la mujer y producción de Barillas


¡Sií!, me enamoré de ella,
sus ojos eran luceros oscuros,
tan oscuros como las pepitas del cardamomo,
el cardamomo de mi Barillas,
que se produce desde el Ixcán
y se degusta en lejanas tierras,
¡desde el Irán hasta Pakistán!

¡Sií!, me enamoré de ella,
era radiantemente bella,
como la flor del café de mi Barillas,
del tono de sus frutos rojos
sus labios y sus mejillas,
el cafeto con su exquisito aroma
¡por todo el mundo se asoma!

¡Sií!, me enamoré de ella,
de la abundancia y dulzura de sus besos,
dulces como el jugo de caña de mi Barillas,
que del trapiche se lleva a los peroles,
para producir entre cantos las panelillas,
y tomar los tonos de sus cobrizos colores
¡para pintar la piel de la morena de mis amores!

¡Sií!, me enamoré de ella,
De la tersura y suavidad de su piel,
turgente y jugosa como las piñas de mi Barillas,
donde se mezcla el sabor ácido y dulce miel,
silvestres y cultivadas del tempestuoso Ixcán,
se visten los campos de verde esmeralda surcos,
¡deliciosa fruta, en los exóticos banquetes turcos!

¡Sií!, me enamoré de ella,
y desde los platanares de Chancolín le entoné mi canto,
un canto dulce como los plátanos de mi Barillas,
de pulpa rosada, como el color suave rosa de su cintura,
los naranjales matizan entre madrugadora neblina
a las riveras del Río Amelco de azul serpentina
¡de jugosas frutas, collares, adornan su hermosa figura!

¡Sií!, me enamoré de ella,
de su aroma barillense de manzana, durazno y ciruelo.
Recorrimos desde Nucá a El Quetzal por su fértil suelo.
Sus cachetitos eran manzanas de dulce sabor,
sus labios pulposos duraznos de espléndido olor,
y jugosos del mismo ciruelo su hermoso color,
¡Mujer de Barillas, dulzura de Dios, para tí, todo mi AMOR!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 25 de abril de 2019

Helados de chilito. (Breve narrativa de antañona tradición)


Cuando pequeñito, me decían, vos Edwin, comprate unos helados,
pero te fijás que sean de los del “diablo” o Tío Milo.
Eran de a cinco len, o cinco centavos según los más educados.
Tío Milo vendía en el estadio,que tenía muros de adobe,
“Diablo” es hijo de Macedonio que, según la lengua de mi Tío Mario,
De él heredó el ser heladero.

Eran como las doce y al sol del medio día,
entre las mentadas de madre que le daban al árbitro,
el heladero vendió su nieve.
No había helado más para vender.
Tan sólo buena existencia de barquillos.
Se puso a fabricar más nieve.

Ya no miré la goleada que le estaba dando La Salle al San José Unión,
sino me puse a contemplar la ingeniería química huehueteca,
para producir la nieve de sabor.

Abre el heladero la tapadera de su carreta de madera.
Adentro tenía un gran bote de hojalata grande,
el cual  llenó casi a la mitad  con trozos de hielo y sal.
Colocó dentro de dicho bote y en medio del hielo y sal, otro bote más pequeño,
también de hojalata  de los que hacían en la Aldea El Carrizal.

Sacó  unas botellas llenas de aguas  gaseosas de sabor de naranja
y vertió  su contenido dentro del bote pequeño y después,
vigorosamente se puso a girar  el bote pequeño,  
como si pretendiese  triturar el hielo con ello.
Al poco rato,  toda el agua gaseosa se había convertido en nieve.
Se cierra la carreta de madera que sonó cual tapadera de viejo excusado.

Así me di cuenta cómo es que se  podía hacer helados de nieve.

El heladero vendía más helados, abría una puerta de la tapa.
Untaba cada barquillo con la nieve que sacaba del bote
con una cuchara  de peltre, de aquellas de color azul,
con puntitos blancos y negros.

Adornaba finalmente el helado,
colocando una solución de jarabe de azúcarcon colorante rojo.
Después supe que tales helados son llamados,
¡“Helados de carreta”!.

Una vez hecho el pago, a darle a los helados  todos los clientes,
con la lengua  y chupando el barquillo por el agujerito
de abajo, por donde escurría la nieve que se iba derritiendo.

Al terminar esa nieve, se iniciaba  la ceremonia de comer el barquillo,
que era una oblea enrollada cónicamente,  de harina y huevo,
debidamente tostada, terminando medio mundo,
con los dedos  pegajosos por la miel del helado
y con la ropa con ruedas de colores,  por haberse chorreado durante el deleite.

Los “güiros” que jugábamos bolitas (de vidrio)  a la pizarraya o al cómix,
nos llenábamos  las manos de tierra;
imaginate lector cuando  sin lavarnos nos llenábamos de helado.
Hoy digo yo que era todo un desaseo;
en aquellos años nos lamíamos los dedos.

Han pasado más de cincuenta años  desde aquellos tiempos,
los helados de carreta casi no existen en el Huehue de hoy.
Aunque “Diablo” fue uno de esos escasos heladeros postreros,
de él, por su sencillez, popularidad y de ser conocido en Huehue,
de respuestas ingeniosas a las exclamaciones de algunos cuates.

Una vez, un viejo gordo con pantaloneta floja y lunares en las patas le dijo:
¡Qué onda “demonio”!;
talvez por ser ésta una palabra elegante asociada al “diablo”;
no sé si en sentido de alabanza en coloquial heladero sentido,
recibió de Diablo por respuesta otra pregunta:
¡¿Qu’iubo Chiri de Pacaaa?!

Una vez en secreto me puse a observar  el oficio de un heladero de carreta,
me puse a mirarlo cuando despachaba;
más sus piernas sacudía por alguna impaciencia, hacía como que marchaba,
tenía muchos clientes en la cola, era una hora de venta loca,
de esas a los que la teoría administrativa llama “hora pico”.

Un poco después, se relajó el número de clientes y quedó con cero en la cola,
fue a la orilla de calle real,  cerca de unas tunas,
No ví que estaba haciendo,  pero de lejos hasta usted adivinaba,
que se llevaba las manos por las piernas; luego entre ellas  se avizoraba
fluía un chorrito de agua amarilla.
Sacudió sus codos vigorosamente  y hasta daba pequeños saltitos;
alzó la mano derecha;  se había subido el zípper.

Se volteó y regresó prontamente  a su puesto de trabajo.
Cinco minutos después,  llegó un cliente:

– ¿A cómo los helados?
– De a quetzal
– Déme uno
– Con mucho gusto

Otra vez tomó el barquillo y sobre él untó la nieve con su cucharón de peltre.

– Aquí tiene
– Muchas gracias
– Para servirle

Después supe que esos helados de gusto exquisito,
también se les llama “helados de chilito”.
Yo pensé que por el adorno de rojo color,
¡pero muchos dicen que por su delicioso sabor!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, octubre de 2010

domingo, 23 de septiembre de 2018

No confundir letras de una palabra.


Me gustaría presentar mi artículo relacionado con los primeros versos del himno nacional de mi país, compuesto por un cubano y con música de un ciudadano y vecino de San Juan Comalapa. 

Dicen esos primeros versos:
"Guatemala ¡Feliz!
Que tus aras no profane
jamás el verdugo".

No se vaya confundir el orden de las letras de la última palabra, del párrafo anterior; porque sería tildado de una persona..., mal hablada.


sábado, 28 de abril de 2018

¡Se murió el chucho viejo de la jauría! (Relato)


Se murió el chucho viejo de la jauría.  Su raza era de cruce entre alano español´como el feroz Leoncico de Vasco Núñez de Balboa, que mató tanta gente en Panamá y con alguno que otro trancazo, que no pudo quitarse en el proceso de cruza con alguna que otra chuchita corriente de estas tierras, a lo largo del tiempo, cosa que se le notaba y ante la cual, gruñía al verse al espejo cuando de casualidad podía verse en él.

Era semejante chuchazo bien galán, de color entre amarillo y bermellón, bien bravo y gruñón.  No comía en tazón, pues no le sustentaba ya que no le gustaba comer tanteado. La gente decía que “se metía unas grandes hartadas”.  Ni modo, era chucho grande, por lo que en vez de tazón, le servían su comida en una gran cacerola.

De sus genes de alano que poseía, conservaba sus dotes de buen cazador de coches de monte y hasta derribaba venados, por lo que siempre conseguía buenas carnes y claro, se reservaba los mejores huesos y hasta territorio tenía y de ver lo listo que era, los chuchos de otros dueños se le empezaron a arrimar para participar de las cacerías, para hacer más copiosa y efectiva la faena.

Y vaya si no, buenas carnicerías hicieron los de esta jauría de chuchos de las más razas variadas. Galgos, dálmatas, rottweiler, doberman y alguno que otro mastín napolitano, ladrando al lado de dogos, chuchos “eléctricos” y chuchitas french poodle, chihuahuas y donde no faltó uno que otro, chuchito pekinés. Y es muy interesante admirar la jauría durante el  celo, donde no falta alguno que otro chucho “giotoso”, degustando de las delicias de alguna perrita cocker spaniel de las que llevan al salón de belleza canina.  Escandaloso para el humano, pero de lo más natural entre chuchos.

Pero el tiempo no perdona y no fue dado al perro vivir más de catorce años y con buena suerte, quince. El de nuestra historia, por ser chucho viejo, ya ladraba sentado, pero todavía gruñía fuerte y pelaba los dientes cuando alguno que otro pretendía acercarse a su cacerola.  La gente decía que éste, “era un chucho cabrón”. Y ahora…, se murió.

Resulta curioso observar la jauría; pues aunque animales, parecen gente.  Está aulla que aulla a su lado semejante chuchal.  Se ha ido el chucho viejo. Están tristes.  Es solamente una solemnidad de chuchos la despedida; pues los chuchos no tienen pasado, ni tiempo futuro. Sólo presente.

Se han unido a los aullidos de los miembros de esta jauría, los aullidos de chuchos de otras jaurías y con eso que algunos humanos acostumbran disfrazar a sus animales, algunos vienen disfrazados de Supermán, alguna chuchita anda por ahí con pañal y hasta me quedé fascinado cuando escuché un gran latido de un chucho con largo, negro gabán  con lacita violeta. ¡Mírese nomás semejante cosa! El disfraz, no les quita su esencia de chucho.

Pronto habrá para la jauría, día especial.  Se acerca batalla campal.  Peleadera de chuchos habrá, entre gruñidos, peladera de dientes, mordiscos, revolcones, tarascadas y entre las peleas, alguno que otro también irá a parar al cielo de chuchos. La naturaleza dispuso que en toda jauría, cada uno deba tener su lugar. Pelearán por el primer  puesto para las futuras carnicerías y el privilegio de quien lamerá las patas del dueño. Otros irán a rascar donde nuestro viejito can, enterró unos huesos con graso tuétano. Poco a poco, la jauría se reacomodará.

De la gran cacerola y tazones para comer, los trastos para cada uno son dignos de ver.  Ollas, sartenes, palanganas, escudillas y hasta una antigua bacinica de peltre se observa.  De las peleas, uno se servirá de la gran cacerola y otro comerá de la bacinica. Natural es de chuchos la pelea y al más feroz rendir pleitesía.  ¡Se murió el chucho viejo de la jauría!

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango,  abril de 2018.

jueves, 26 de abril de 2018

De Nicaragua, un aprendizaje de 39 años.


La experiencia de Nicaragua brinda al mundo la lección, que mediante la política gubernamental, lo único que se logra al apoyar a una persona, grupo o partido, es el otorgamiento de privilegios para ellos, a costa de la gente. La argumentación del cambio de sistemas y lucha a favor del pueblo o para los pobres,  es el discurso que se esgrime para convencer a las personas para lograr el apoyo y acceder al poder y conservarlo.

Una vez ahí, los roles cambian, dado que como lo comprueba la Ciencia Política,  el ser humano, cuando tiene poder, se vuelve abusivo y procede a ejercer dicha potestad, apropiándose de los recursos colectivos, reprime a los opositores y si es posible, acude  a su eliminación física.

Al respecto, la experiencia indica que no importa si se trata de regímenes de izquierda, centro o derecha.  Dado que tras la retórica, lo que realmente subsiste y es común a todos,  es el apetito insaciable por el enriquecimiento súbito, para conservar  y aumentar los abundantes recursos económicos, si se pertenece al grupo que ha venido gobernando o para pasar a formar parte del grupo contra el cual se ha luchado y tornarse también en disfrutante de los copiosos recursos e integrar así, la clase a la cual se alude como "la clase poderosa de la nación".

Todos los países de La Tierra, hemos experimentado este fenómeno a lo largo de los siglos.  Sin embargo, pareciera que los seres humanos no queremos sacar provecho de la lección y vamos día con día, a repetir la misma experiencia.

El caso de Nicaragua, para quien suscribe estas reflexiones, ha sido apasionante,  dado que desde los años 70's, época de la infancia, se le ha dado seguimiento a la experiencia.  Desde el momento de la represión que sufrían en la época del “somocismo”, su proceso de guerra revolucionaria “sandinista” y la asunción de sus líderes al poder, con la promesa a la gente, de una sociedad más justa, la solución a la pobreza y el desaparecimiento de los privilegios, pasando por diferentes momentos,  hasta los tiempos actuales.

Más tardaron en asumir los revolucionarios del sandinismo, que empezarse a pelear por los privilegios y tratar de eliminarse físicamente entre ellos, generándose conceptos como “la contra y la recontra”, pasando por diferentes épocas a lo largo de estas casi cuatro décadas, donde los resultados evidencian que a la larga, todo llegó a la misma cosa o quizás peor.

Hoy, los mismos que lucharon por derribar la represión violenta y sistemática en contra de la gente, son quienes implementan las mismas medidas que criticaron y contra las cuales combatieron.  La realidad demuestra, que todo fue una ilusión. Fue algo irrealizable y  paradójico. Salió más caro el caldo, que los frijoles. Los gobernantes jamás desean ser sujetos de control y de límites. Mientras la gente, cual juvenil recental, pugna por sacudirse de las espaldas, ese molesto jinete opresivo.

El mundo reconoce, aunque sea de forma lenta y gradual, que la solución a los problemas sociales, no se encuentra por el lado gubernamental, por el lado político partidario, por el lado de la fricción y la controversia,  de la intriga, la calumnia, el latrocinio y hasta el homicidio, buscando líderes o encomendando la vida a "santos que no hacen milagros".

La solución a nuestra problemática radica únicamente, en la producción de cada uno de nosotros.  En el ámbito donde cada quien  deposite su vida y su destino, en sus propias manos y no en las manos y capacidades ajenas.  Donde cada ser humano contribuya con sus semejantes, poniendo al servicio de todos, sus habilidades, destrezas y conocimiento, intercambiando con los demás, el fruto de su esfuerzo e ingenio, en forma pacífica, libre y voluntaria, respetando la propiedad privada de su prójimo. Una convivencia basada en el amor.

Deje el ciudadano, que los buscadores de privilegios al amparo de los gobiernos locales, nacionales o internacionales, llámese corporaciones, organizaciones, sindicatos, asociaciones y demás figuras creadas con los más ingeniosos nombres, se despedacen entre ellos, porque los de un grupo dicen que "ellos son los buenos y los otros, son los malos" y a la inversa, cuando a la larga, todos resultan siendo "lobos de la misma loma".

Este lindo país, de gente tan preciosa, es uno de los que he obtenido personalmente, mediante detenida observación a lo largo de las décadas, una rica lección de vida, para documentar. De Nicaragua, un aprendizaje de 39 años.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, Guatemala. 26 de abril de 2018.

domingo, 1 de abril de 2018

Descanse en paz el líder militar y político huehueteco, General José Efraín Ríos Montt


Siempre que fallece un ser humano, constituye un hecho doloroso, especialmente para su familia.
En el ámbito político, siempre habrá personas que resultan beneficiadas de la acción de un agente, para quienes será considerado "bueno", mientras quienes resulten damnificados lo considerarán "malo".
El núcleo de la acción militar se desarrolla en la generación de "muerte", con propósitos de defensa o ataque, para el cumplimiento de un objetivo que se considera "bueno", para quienes luchan por él.
El Domingo de Resurrección es un día muy importante para trascender al Eterno.
Nacido un 16 de junio de 1926 en San Rafael Petzal (en el área que en su tiempo se conociera como “El Ojo de Agua”), Huehuetenango, fallece hoy, 1 de abril de 2018 en la Ciudad de Guatemala.
Durante su juventud temprana, en la Ciudad de Huehuetenango, fue memorable su amistad con los señores, Hugo Armando Álvarez Galindo ("Hugo Cushín" +), César Cano ("De la tienda San Francisco"+), Víctor Hugo Martínez Contreras (Obispo católico), todos provenientes de familias con una profunda fe católica, al grado que el hermano del general (Mario Enrique), es un obispo católico.
Entre este grupo de amigos, la amistad siempre perduró hasta el tiempo que algunos de ellos fueron muriendo y no eran pocas las risotadas y las expresiones alegres expresadas entre ellos, cuando alguno conseguía visitar al otro, lo cual, personalmente pude apreciar.
Entre ellos, contaban cómo es que al General, le surgió la cosquillita de hacerse militar y fue, cuando durante el régimen del General Jorge Ubico, la vagancia era punible, que estando los 4 amigos en el Parque Central de Huehue, los vio un comisionado militar de aquellos tiempos, conocido con el mote de "Patas Planas", quien era descalzo, tenía unos pies enormes y una gran "carrerona", que les gritó:
–"¡¡Hey, patojos, a servir al «cupo»!!"
y les dió una gran carrereada, pero al único que logró alcanzar fue a José Efraín.
Así fue como el futuro General estuvo sus primeras horas en contacto con el ambiente militar, pero por ser menor de edad, salió muy rápido.
A mi pregunta de:
–"¿Y por qué sólo agarraron al General?"
Obtuve una respuesta al unísono:
–"¡Porque era el que tenía las patas más cutas!"
También, en Huehuetenango, cuentan varias personas mayores, que durante una de las visitas del Presidente Ubico a la ciudad, el joven Efraín Ríos Montt, solicitó audiencia ante el presidente y acompañado de su padre, Don Hermógenes, le pidió la oportunidad de estudiar la carrera militar. De ahí se deduce su muy fuerte consistencia e insistencia en cursar la carrera de las armas.
La radicalidad en la profesión de la fe cristiana del General Ríos Montt, lo llevó más adelante, en su cambio de congregación a ser uno de los dirigentes de Ministerios "Verbo" en Guatemala y el donante del inmueble para el funcionamiento de la Iglesia en Huehuetenango, adquirido de su anterior propietario, Don Hugo Álvarez, su amigo de siempre, en la zona 7 de Huehue, donde actualmente funciona.
Si es cierto que existe el Cielo, indudablemente allá, lo recibieron con fuertes palmadas en la espalda como acostumbraban y se están haciendo bromas ya, reunidos, Don Hugo, Don Checha y el General, con las risotadas de siempre y a la espera que se les una, esperamos, dentro muchísimos años más tarde, Monseñor Víctor Hugo Martínez Contreras y Monseñor Mario Ríos Montt, para proseguir con las aventuras juveniles vividas en las calles de la "Tacita de Plata", el Huehuetenango de los años 1930's y 1940's.
Descanse en paz, el líder militar y político huehueteco, General José Efraín Ríos Montt.


Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 1 de abril de 2018.

martes, 20 de febrero de 2018

FinerTech Conta. Posiciones sugeridas para calibrar la impresión de cheques.

A continuación se presenta una configuración sugerida para calibrar la impresión de cheques, de chequeras proporcionadas por bancos guatemaltecos, con FinerTech Conta.
Esta configuración está probada para los bancos BANRURAL y BANCO INDUSTRIAL, entre otros.
Algunos pequeños ajustes serán necesarios, dependiendo de la tecnología de impresora con que se cuente.
Línea Lugar:5Columna Lugar:12
Línea Día:5Columna Día:23
Línea Mes:5Columna Mes:28
Línea Año:5Columna Año:37
Línea Cantidad Números:5Col,CantidadNumeros:57
Línea Beneficiario:7Columna Beneficiario:14
Línea CantidadLetras:9Col.CantidadLeetras:12
Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 20 de febrero de 2018

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Diócesis de Huehuetenango. Fiesta de los 50 años.

Momentos del ritual de Consagración y Coronación de la Imagen de la Inmaculada Concepción.  Patrona de la Diócesis de Huehuetenango, durante la celebración de los cincuenta años, el 21 de diciembre de 2017,

Videos por Radio Creativa. 98.1 F.M.

lunes, 25 de diciembre de 2017

A Mamá Chelita.


Mujer de cruel sonrisa y altiva mirada
capaz de vencer el paso del tiempo,
que con sólo un fugaz destello de sus ojos
derritió la parafina de corazones juveniles
cuyas lágrimas brotaron como manantiales.

Imagen que explica por sí sola,
el motivo por el cual dos impetuosos ciervos
en "Los Toneles"
cruzaron sus robustas cornamentas,
tan sólo por atraer aunque fuera,
una leve mirada de sus ojos.

Mujer de gran dulzura
que… siendo yo tan sólo un pajarillo
que recién rompió su cascarón,
me llevó cariñosa en sus preciosos brazos
a la sagrada pila,
donde conocí el AMOR DE DIOS.


Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, Guatemala. 1999.
Notas. 
  1. “Mamá Chelita” es el nombre cariñoso con que me dirijo a mi Madrina de Bautismo.  Su nombre es Graciela Castillo Cano y es hermana de mi abuelita Doña Guadalupe Castillo Cano de Cardona (+);  es mi tía abuela.  Los padres de ella, mis bisabuelos fueron los muy distinguidos, honorables y queridos señores,  Don Salomé Castillo y Doña Antonia Cano de Castillo.
  2. Memorable batalla registran los anales de la Historia de Huehuetenango de los años 40’s, sucedió en el bosque denominado “Los Toneles”, donde un par de jóvenes fueron a romperse los dientes, disputándose el corazón de la bella Gracielita; pero ni ante los rostros sangrantes cayó el Castillo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Estudiante de Universidad de Occidente de Huehuetenango crea el primer invernadero inteligente de Guatemala.

¡BUENA GRAN NOTICIA PARA LA HISTORIA DEL DEPARTAMENTO DE HUEHUETENANGO!


ESTUDIANTE DE UNIVERSIDAD DE OCCIDENTE DE HUEHUETENANGO CREA EL PRIMER INVERNADERO INTELIGENTE EN EL PAÍS.
El medio de comunicación impreso "Nuestro Diario", publicó hoy, en el suplemento Occidente, en su página número 8, el que se ha calificado como un buen artículo noticioso cuya imagen se adjunta y que fue redactado por la Licenciada Jackeline Agustín.


El mismo constituye un registro hemerográfico muy importante, dado que consigna un hito importante en la historia del desarrollo tecnológico nacional, tanto en el ámbito informático, la electrónica, las telecomunicaciones y las ciencias de la computación, como en el entorno de las ciencias agrícolas y su impacto en la elevación de la productividad y calidad de alimentos, en un marco de administración productiva armónica con la conservación y mejoramiento de los recursos naturales y el ambiente. Esperanzador horizonte para la reducción del hambre en nuestra especie.


Por lo tanto, no se trata de solamente una gran noticia, sino de un conjunto de muy buenas, grandes noticias, que nos animan como comunidad humana.


La elevación de la productividad agrícola resultante significa que en un futuro muy, pero muy cercano, contaremos con mayor cantidad de productos alimenticios naturales, con sabores más intensos, deliciosos; debido a que por las condiciones controladas con precisión de equipos electrónicos -que ahora se diseñan y fabrican acá en Huehuetenango a partir de este esfuerzo pionero en su género-, se hace posible la manipulación de condiciones de temperatura, iluminación, humedad, fertilización y demás factores para acortar los ciclos de producción y subir las especificaciones de acuero con los requerimientos de los clientes, utilizando menor tiempo. Los resultados extraoficiales de algunos diseños experimentales, muestran que es posible que una sandía de alta calidad, que en condiciones normales, requiere de un tiempo de 4 meses de cultivo, con ésta tecnología acorta su ciclo a solamente un mes, con la consecuente reducción de costos y accesibilidad para más personas. En otras palabras, esperamos más abundancia de productos con sabor más delicioso, más nutritivos, saludables y más baratos para todos.


Se facilitará y acelerará los procesos de investigación, experimentación y desarrollo en diferentes ámbitos de la Ciencia, dado que las aplicaciones no se limitan solamente a la agricultura, sino van más allá de la imaginación de cada persona, al grado que muchos sueños y utopías, no lo serán más, sino se tornarán en realidad concreta, lo que llevará a la abundante generación de conocimiento sistematizado en proyectos y tesis científicas a nivel de licenciaturas, maestrías y doctorados, dado que los resultados de diseños experimentales complejos, que anteriormente podían conocerse luego de varios años, ahora podrán apreciarse en cuestión de días o meses. El conocimiento en los habitantes de la región florecerá y aumentará las ventajas competitivas de nuestros profesionales, para ofrecer su aporte a la sociedad mundial, ampliando su horizonte de oportunidades para realizarse tanto financiera, económica y espiritualmente.


Este acontecimiento plantea a la vez, un desafío mínimo a la comunidad científica nacional e internacional, para la investigación y desarrollo de metodologías y tecnología de bajo costo para el incremento de la productividad y el mejoramiento de la calidad de vida de los seres humanos en nuestro planeta y como esfuerzo pionero en Huehuetenango, también constituye un alto estímulo para otros profesionales graduados y en formación, generando una carrera por la invención e innovación tecnológica, haciendo acopio de los valiosos recursos electrónicos, de telecomunicaciones y ciencias de la computación, en una espiral de progreso para los pueblos de La Tierra.


En nuestro Huehuetenango, fue sensación, cuando a principios de los años 1,970, un turista originario de los Estados Unidos recogió una de las, para nosotros, despreciables piedras de nuestras calles de terracería y la puso en su mochila comentando algo como, "esta piedra tiene un alto valor y me la llevo", desatando las carcajadas de nuestros conciudadanos que estaban por ahí en aquél momento. Más adelante se tuvo noticia que el "gringo turista", era geólogo de profesión y de paso por Huehue, quien en su país de origen comentó que acá nos peleábamos apedreándonos con plata y ¡¡uranio!! -y vaya si no es cierto, porque en algunas de nuestras comunidades, actualmente se cocina los alimentos con leños de cedro o caoba y las frutas se pudren en sus árboles-.


Con el paso de los años, no se ha quitado de mi mente tal anécdota y reflexiono muy interiormente, "Ah, ignorancia más desgraciada la nuestra". De allí que uno de nuestros grandes sueños para nuestro bello paraíso, Huehuetenango, hoy esté perfilándose como una realidad. Felizmente, nuestro Departamento se incorpora, con la incursión de uno de nuestros jóvenes ilustres huehuetecos, el Señor Quinciño de la Roca Cardona, cuyas capacidades unidas a la visión empresarial del Licenciado Jaime Luis López Méndez y al Instituto Técnico Agrícola de Malacatancito, ITAGRO, al concierto del desarrollo tecnológico mundial. Enfatizo acá mi felicitación a Don Jaime López, un gran empresario de la educación en Huehuetenango.


Reitero: antes esperábamos que vinieran a nuestra tierra, las novedades tecnológicas de los más lejanos confines del mundo. Ahora, ya no es así. Nosotros estamos generando las más vanguardistas aplicaciones tecnológicas para servir a la humanidad, desde esta cuna genética del maíz y la marimba. Así como en su momento, nuestros antepasados lo hicieron con su cultura, el desarrollo de la cultura y la música; ahora nos incorporamos en el ámbito de la tecnología, ciencia, empresa y libertad. Y estoy seguro, que como esta noticia, tendré el placer de brindarles más noticias buenas, que implicarán buenos ahorros, ganancias y delicias para usted querido lector.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 4 de octubre de 2017.
(Día internacional de los animalitos. Día de San Francisco de Asís.)

viernes, 25 de agosto de 2017

Y tú..., metiéndote en la revolcadera de chuchos.


1- ¿Has visto una revolcadera de chuchos?
2- ¿Cuál es el chucho bueno en una revolcadera de chuchos?
3- ¿Qué le pasa a un ser humano si se mete en medio de la revolcadera de chuchos?
4- ¿Has visto alguna vez un CHUCHO que no sea chucho?
LOS CHUCHOS, CHUCHOS SON Y ADEMÁS, RE CHUCHOS.
Y TÚ... METIÉNDOTE EN LA REVOLCADERA DE CHUCHOS.

Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 25 de agosto de 2017.

Notas:
- Revolcadera: batalla campal de animales.
- Chuchos: canis lupus familiaris. Perro doméstico o callejero.

domingo, 9 de julio de 2017

Los Méndez de Huehuetenango. Katherinne Dávila, Reina de Belleza 2017-2018 y su parentesco con otras Reinas de Huehuetenango.

Katherinne Dávila Ríos

Katynna Luarca Méndez
Magda Méndez Méndez
Thelma Maud Méndez Escobar

¿Sabía usted que Katherinne I, Reina Departamental de Huehuetenango, desciende y es pariente de varias reinas de Huehuetenango?

Dicen que “el mundo es un pañuelo”. “Nunca se sabe con quién está uno hablando”. Lo más duro ha sucedido cuando no le presentan al mayor número de miembros paternos y maternos de su familia y usted termina enamorándose de sus primos, tíos o en el peor de los casos, de sus hermanos. De allí la importancia de conocer la genealogía familiar, que cobra especial relevancia para el caso de Huehuetenango, considerando que son unas cuantas docenas de apellidos los originarios de la gran población citadina, donde especialmente cuando se desarrolla “la pedida de lanovia”, al hacer cuentas, resulta que existe alguna familiaridad lejana o cercana, según se vea, entre los posibles contrayentes.

Como se dice en nuestras comunidades, “sale pues porque…” en el contexto de la documentación de la tradición de la elección e investidura de las Reinas de Huehuetenango, donde hay algunas curiosidades, entre las cuales se ha incluido en el “Capítulo III. Linajes de realeza”, la filiación de algunas reinas, he advertido que la recientemente electa Reina Departamental de Huehuetenango para el período 2017 - 2018, Katerinne Crisselie Dávila Ríos, pertenece por el lado paterno a una familia de la cual han sido electas varias bellas para presentar la belleza de las mujeres huehuetecas al mundo.

El padre de Katherinne es el Doctor Henry Iván Dávila Méndez, quien a su vez es hijo de la distinguida señora Gladis Miriam Méndez de Dávila, quien a su vez es prima hermana de las señoras Magda Méndez Méndez de Luarca, quien ostentó el reinado en 1945, Thelma Maud Méndez Méndez, reina en 1951 -a quien el insigne compositor musical Gumercindo Palacios Flores dedicara uno de los himnos de Huehuetenango, “Lágrimas de Thelma” - y de Amparo Hernández Méndez quien fuese reina en 1952. Asimismo, Magda Méndez Méndez es la madre de Alva Kattyna Luarca Méndez, reina de Huehuetenango en 1973.

Pero la situación no finaliza allí, dado que la mayoría de personas Méndez de Huehuetenango, corresponden a una misma rama familiar. Como se dice, “son los mismos”. Los Méndez, tanto damas como caballeros, a lo largo de décadas, han fusionado su genética con otras familias originándose las ramas familiares como Ovalle Méndez, Méndez Ruiz, López Méndez, Hernández Méndez, Méndez Alfaro, Herrera Méndez, Dávila Méndez, Samayoa Méndez, Méndez Méndez y viceversa. Las combinaciones de apellidos es tan diversa, que más de la mitad de personas de Huehuetenango resultan siendo familiares por “los Méndez”, aunque no ostenten el apellido, pero si llevan trazas del ADN en su sangre.

De ello la bella Katherinne Crisselie Dávila Méndez de nuestro tiempo, también resulta siendo pariente de otras reinas de Huehuetenango como Sonia Margarita Ovalle Mont (1959), Rosa María Ovalle Mont (1964), María Lucrecia Ramos Díaz (1983), Aura María Aguirre Ovalle (1992) y María Fernanda Castillo Muñoz (2007), según referencias recibidas de varios conciudadanos y especialmente de la preciosa Señora Magda Ligia Luarca Méndez, quien desde Houston nos ha enriquecido con su conocimiento.

Si usted es un vecino de la Ciudad de Huehuetenango y revisa su árbol genealógico, de seguro quedará sorprendido de su familiaridad con otras personas, con las cuales, ojalá su relación sea satisfactoria y sus sentimientos sean los mismos cariñosos que hacia los zancudos que recientemente le han picado y a los que usted no puede dar muerte, “pues llevan su misma sangre”. De allí el requerimiento de relaciones humanas armoniosas con su prójimo y máxime si el mismo es huehueteco. Pues como mucho se ha dicho desde la perspectiva del análisis sin Dios, “los seres humanos hemos evolucionado del mono”, mientras que desde la perspectiva judeocristiana, “al fin de cuentas todos somos hijos de Adán y Eva, por lo que somos hermanos”.

Y usted, ¿De casualidad no es también un “Méndez”? Mejor dicho ¿No es usted familiar de la reina?

Edwin Rocael Cardona Ambrosio
Huehuetenango, 9 de julio de 2017

***Se agradecerá puntualizaciones, correcciones y otros aportes.