sábado, 7 de abril de 2012

Procesión del Santo Entierro en el Huehuetenango del año 2012.


En Huehuetenango, Guatemala, se ha fortalecido la tradición procesional durante Semana Santa y las muestras de devoción no han sido la excepción durante el presente año.

La procesión durante el Viernes Santo fue multitudinaria y me imagino, plena de muchas oraciones de acción de gracias a Dios por las múltiples gracias recibidas por unos y de petición implorando perdón por las debilidades humanas o acudiendo a la protección celestial ante los durísimos acontecimientos por los que atraviesa, no sólo la sociedad huehueteca, sino la sociedad mundial, por el infierno que se desata desde lo más profundo del corazón sufriente de muchos.

El recorrido procesional del Santo Entierro del Viernes Santo, hoy ya no se circunscribe a lo que se conoció en el pasado como “La Estación”, comprendida entre la primera calle y primera avenida a la cuarta calle y sexta avenida de la ciudad de Huehuetenango, que clásicamente duraba un promedio de seis horas o siete como máximo.

Ahora, en el año dos mil doce, dicho recorrido se ha ampliado hasta la cuarta calle y doce avenida, donde se ubicaba antiguamente el Hospital Antituberculoso o lo que fuese la Jefatura de Área de Salud años después, alcanzando el punto que posiblemente quienes se fueron de nuestro querido terruño hace un poco más de dos décadas, recordarán se conocía como “Las Cinco Calles”.

Desciende el cortejo procesional, solemnemente por lo que anteriormente fue el “Barranco de El Boquerón”, que anteriormente también fue un basurero que remataba una calle de terracería y que hoy es una arteria de muy vibrante actividad comercial, muy importante de la ciudad y que en nada se parece a dicho sector de hace cuarenta años.

Las muy antiguas, sagradas imágenes de la Parroquia de “La Inmaculada Concepción”, que se conservan en la Catedral, sede de la Diócesis de Huehuetenango, son procesionadas por los fieles devotos católicos, conservando una de las más ricas tradiciones de la ciudad, en andas con diseños muy hermosos, sobre alfombras artísticamente elaboradas a lo largo del recorrido que inicia a las cinco de la tarde del Viernes Santo y que finalizó este año, el Sábado de Gloria a las dos y media de la madrugada.

Con mucho respeto, incluyo fotografías para los huehuetecos católicos que hoy radican en diversos puntos geográficos del planeta, para que a través de su visión, puedan recibir bendiciones y un consuelo por la lejanía de su querido terruño y por quienes nosotros, su gente, suspiramos. Son las mismas imágenes que veneraran muchos huehuetecos durante su niñez, consideradas hoy, Patrimonio Cultural de la Nación y que mediante su contemplación espiritual, permitirán la percepción de la luz infinita de Dios, para refugiarse en su divina misericordia.


Edwin Rocael Cardona Ambrosio.
Huehuetenango, 7 de abril de 2012.

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